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Mostrando entradas con la etiqueta PESCADO. Mostrar todas las entradas
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martes, 12 de marzo de 2019

Truchas al horno con jamón

Con frecuencia me comentan que las truchas son un pescado con poco sabor y gracia, o bien, que ignoran la forma de hacerlas para que queden ricas. 

Existen muchas formas de cocinar la trucha y seguro que la mayoría quedan genial, pero si quieres asegurarte el triunfo entre tus comensales, apuesta por un clásico y difícilmente fallarás. Y para clásicos, las truchas con jamón. ¡Menuda delicia!

Se trata de un sabroso plato que he cocinado en el horno, sobre un lecho de patatas que se impregnan con el sabor del pescado, el jamón y demás condimentos. Nada complicado y todo muy rico. Si no encuentras la gracia a la trucha, por favor, prueba esta receta y luego me cuentas... ¡Vamos con los ingredientes!





INGREDIENTES:
1 trucha grande o 2 pequeñas (de ración)
2 lonchas de jamón serrano grandes
4 patatas medianas
1/2 cebolla
4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
2 dientes de ajo
2 ramitas de perejil
1/2 vaso de vino blanco (el mío albariño)
sal
pimienta molida
pan rallado
aceite de oliva (para freír)



ELABORACIÓN:

1. Limpia la trucha/as retirando la tripa, agallas y escamas. Haz un corte longitudinal siguiendo la espina, para que el pescado quede en forma de libro y pueda rellenarse. Si no tienes práctica en esto o no sabes cómo hacerlo pide en tu pescadería que lo hagan por ti y ahórrate este paso.

2. Una vez que tenemos la trucha/as limpias, rellenamos con el jamón, procurando que no se salga demasiado y las colocamos en medio de la bandeja del horno. Reservamos. 

3. Por otro lado, pelamos, lavamos y cortamos las patatas en rodajas de medio centímetro aproximadamente. Las freímos en abundante aceite sin que sea necesario que estén totalmente hechas (terminarán de cocinarse en el horno) y las vamos disponiendo a los lados del pescado, en la bandeja de horno. En el mismo aceite, a fuego más bajo, freímos la cebolla previamente cortada en juliana, y la disponemos también sobre las patatas.

4. En un mortero echamos los ajos pelados y una de las ramas de perejil. Majamos bien y añadimos las cuatro cucharadas de aceite virgen y el vino. Removemos. 

5. Con la mezcla anterior regamos el pescado y las patatas. Salpimentamos todo al gusto y espolvoreamos un poco de pan rallado sobre la trucha. 

6. Horneamos unos 20 minutos a 190º. El tiempo y los grados son orientativos en función de la potencia de cada horno y el tamaño del pescado. Servir caliente añadiendo perejil fresco picado sobre las paratas.

¡Buen provecho!

Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de Facebook, en mi Instagram y Pinterest.

¿Eres más de carne o pescado? ¿Te gusta la trucha? ¿Cómo la prepararías? Si te gustó la receta, la has hecho o tienes en mente hacerla, puedes decírmelo a través de los comentarios. Si lo prefieres escríbeme a alitinago@gmail.com. ¡Gracias por leerme!





viernes, 23 de febrero de 2018

San Martiño al horno

Ya era hora de poner  algo de pescado por aquí... En realidad, esta es la típica receta que no piensas publicar pero que por algún motivo acaba formando parte del  blog. Más de uno me entenderéis, estoy segura... Ay, si mis recetarios hablaran...

El plato no  tiene nada de especial, salvo que está rico y que es sencillo. Quizá el San Martiño (Sanmartiño o San Pedro según el lugar), no sea de los pescados más conocidos, pero os aseguro que queda estupendo y está bueno. Es un pescado plano,  semigraso, de agua salada y con una textura y sabor inmejorables. Si algún día  lo encontráis en la pescadería no dudéis en darle una oportunidad. 

Y ahora, si me lo permitís, paso directamente a la receta, que luego me lío y no me da tiempo a publicar... 



INGREDIENTES:
5 san martiños
8 - 10 patatas (según tamaño)
1 cebolla
2 tomates maduros
1 pimiento rojo
1 vaso de vino blanco (el que uses normalmente para cocinar)
pan rallado (el necesario)
aceite de oliva
pimienta molida y sal



ELABORACIÓN:

1. Limpia los San Martiños o pide en tu pescadería que lo hagan antes de comprarlos. Salpiméntalos y reserva.

2. Pela, lava y corta las patatas en rodajas de un centímetro y medio de grosor aproximadamente. 

3. Pon una sartén al fuego con aceite en el fondo, suficiente para dorar las patatas por fuera. Conforme vayas haciéndolas (no es necesario que estén totalmente cocinadas, solo doradas ya que terminarán de cocinarse en el horno) distribúyelas sobre la bandeja del horno. 

4. Mientras, ve preparando las verduras. Corta en juliana la cebolla, el tomate en dados y el pimiento en tiras. 

5. Una vez que las patatas estén listas, sofríe las verduras en el mismo aceite. Ojo, basta con que se ablanden un poco, no queremos que estén crujientes ni quemadas.

6. A continuación, echamos el sofrito sobre las patatas y salamos según gustos. (Si hay demasiado aceite no pongas todo, sería una pena que el plato quedara excesivamente graso)

7. Coloca los pescados encima, añade el vino y si es necesario un poquito de agua para que no se pegue nada a la bandeja. Espolvorea los pescados con pan rallado y cocinalos en el horno, durante unos 20 - 25 minutos, a 180º. 

¡Buen provecho!

Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de  Facebook , en Google +, Pinterest e Instagram.




 

domingo, 19 de noviembre de 2017

Merluza rellena de champiñones y bacon

Cuando tienes en la nevera una preciosa merluza del pincho de más de dos kilos, es casi obligatorio tratarla bien y cocinarla mejor. Este pensamiento inspira la receta de hoy: merluza rellena de champiñones y bacon. Es un plato sencillo pero con mucho sabor, que se acompaña de patatas asadas. Sinceramente, la mayor dificultad consiste en atar la merluza para que no se escape el relleno... Si sois un poco manitas no habrá problema, a mí se me da de pena y aún así lo conseguí... 

Como veis, es un plato rico además de vistoso. Resulta ideal para preparar los domingos, cuando se reúne la familia, o bien, para días de celebración. Es importante, para que quede bien, que la merluza esté fresca y sea de buena calidad. Cuanto mejor sea el  producto, mejor será receta. 



INGREDIENTES:
1 merluza de aprox. 2 kg, 10 patatas medianas, 4 zanahorias, 1puerro grande (o 2 pequeños), 350 gr de bacon ahumado (en taco), 250 gr de champiñones, 4 cucharadas de vino blanco, aceite de oliva, pimienta recién molida, sal

ELABORACIÓN:

1. Pedimos en la pescadería que nos limpien la merluza, que nos la abran al medio y le retiren la espina. 

2. Pelamos las patatas y las cortamos finas como si fuese para tortilla. Las condimentamos con sal, pimienta molida, 6 cucharadas de aceite y el vino. Revolvemos y distribuimos las patatas sobre la bandeja del horno (si tenéis papel vegetal os recomiendo que pongáis una lámina entre la bandeja y las patatas).

3. Horneamos las patatas durante quince minutos a 200º.

4. Mientras tanto, preparamos el relleno de la merluza. En una sartén grande o wok ponemos un poco de aceite. Cuando esté caliente pochamos la zanahoria en taquitos y el puerro picado. Una vez que la verdura comience a ablandar agregamos el bacon, también en taquitos pequeños. Rehogamos unos minutos e incorporamos los champiñones laminados. Salpimentamos al gusto y cuando los champiñones estén al punto retiramos del fuego. 

5. Salpimentamos la merluza por dentro y por fuera. La rellenamos con el revuelto de verduras y bacon, y la cerramos con hilo de bramate. Si la merluza es muy grande (como en mi caso, más de dos kilos) la cortamos en dos trozos antes de rellenar, así será más sencillo que quepa en la bandeja del horno.

6. Colocamos la merluza rellena sobre la cama de patatas asadas y llevamos el conjunto al horno durante 25 - 30 minutos. Servimos la merluza acompañada de las patatas en caliente.

¡Buen provecho!

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lunes, 2 de octubre de 2017

Jurelitos (chinchos) en adobo

Septiembre se me ha ido en un abrir y cerrar de ojos, casi sin tiempo para estar aquí. Aunque tengo recetas hechas y fotografiadas, no encontré el momento para editar y compartirlas. A muchos os debo una visita y espero cumpliros cuanto antes, no por obligación sino porque me apetece saber de vosotros y ver qué os traéis entre manos. 

Lo que yo os traigo son unos jurelitos con mucho sabor. En lugar de freírlos simplemente, el día anterior (o al menos unas cinco horas antes) se dejan reposar en un adobo muy fácil de preparar. Quedan estupendos, a penas dan trabajo y nos ayudan a cuidar el bolsillo. Venga, ¡vamos a comer pescado!




INGREDIENTES:
1 kg de jurelitos o chinchos
1 vaso de vinagre de manzana o vinagre blanco
1/2 vaso de vino blanco
1 cabeza de ajos
1 cucharada de pimentón dulce
1 cucharada de granos de pimienta negra
1 rama de perejil fresco
2 hojas de laurel seco
harina
aceite de oliva
sal



ELABORACIÓN:

1. Comenzamos limpiando los jurelitos, para ello les quitamos la tripa y los lavamos bien. Recodad que no es necesario sacar las escamas y que quitar la cabeza es opcional. Muchas personas consideran un verdadero manjar la cabeza de los jurelitos. . También podéis pedir en la pescadería que os los limpien.

2. A continuación, vamos a preparar el adobo. Es muy sencillo, se mezcla el vinagre, el vino, los ajos majados y sin pelar, el perejil y el laurel troceados, los granos de pimienta, el pimentón y sal al gusto (no os paséis, siempre estáis a tiempo de añadir un poco más en la fritura).

3. En un taper o recipiente hondo, vamos colocando los jurelitos ordenados. Una vez que tengamos una capa añadimos un poco del adobo y seguimos colocando el resto... Así hasta terminar. Agregamos un poco de agua fría para que el pescado quede completamente cubierto, y damos un pequeño meneo al táper para mezclar bien los sabores. Cerramos el táper o ponemos papel film y dejamos reposar en la nevera de un día para otro.

4. Ponemos una sartén al fuego con una cantidad de aceite generosa. Mientras se calienta, escurrimos muy bien los jurelitos y los enharinamos. Finalmente freímos el pescado por ambos lados y servimos calentito. 


¡Buen provecho!

Espero que os haya gustado la receta, y si los jurelitos están entre vuestro pescado favorito permitidme que os recomiende mi otra receta de jurelitos en escabeche, ¡está de escándalo!

Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de  Facebook , en Google +, Pinterest e Instagram.

viernes, 28 de julio de 2017

Cazuela de congrio con patatas y mejillones

Con lo abandonados que os he tenido ultimamente, resultará chocante que esta semana os traiga receta nueva por segunda vez... Pero así es el mundo blogger... Unas veces el tiempo que tienes para mimar tu blog  parece infinito, otras a penas consigues publicar, y en el mejor de los casos, encuentras el deseado equilibrio. Yo todavía lo estoy buscando, así que espero que seáis comprensivos. 

En lugar de hablar del tiempo, vamos a centrarnos en esta cazuela tan rica. El congrio es un pescado que se consigue a muy buen precio en el mercado y su carne no difiere demasiado de la de otros pescados blancos. Eso sí, conviene comprar la parte más cercana a la cabeza, porque la cola tiene muchísimas espinas. En esta ocasión, lo he acompañado con patatas para hacer un guiso muy tradicional, y como colofón, he puesto unos mejillones que le dan sabor y gracia. Os aseguro que el conjunto está buenísimo, si os gustan los platos tradicionales esta cazuela os encantará. ¡Dentro receta!


INGREDIENTES
8 rodajas de congrio (de la parte alta del pez)
16 mejillones frescos de Galicia
8 patatas medianas
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 vaso de vino blanco
300 ml de salsa de tomate (mejor casera)
750 ml aprox. de fumet o caldo de pescado
aceite de oliva 
harina
pimienta molida
sal


ELABORACIÓN:

1. En primer lugar salpimentamos el pescado. A continuación, pasamos por harina  todas las rodajas y las sacudimos ligeramente para eliminar el exceso.

2. Ponemos una cacerola (que no pegue) al fuego, con aceite en el fondo. Cuando esté caliente doramos las rodajas de pescado por ambos lados, las retiramos de la cacerola y reservamos.

3. En el mismo aceite sofreímos la cebolla y los dientes de ajo picados en brunoise. Añadimos el pimentón, removemos e inmediatamete incorporamos el vino para que no se queme (de lo contrario nos quedaría amargo). Dejamos que hierva unos minutos para que el alcohol se evapore y agregamos la salsa de tomate.

4. Mientras tanto, pelamos las patatas y las cortamos en cubos chascándolas para que suelten el almidón. 

5. Echamos las patatas en la cazuela y las cubrimos totalmente con el fumet (si no os llega podéis poner un poquito de agua). 

6. Dejamos hervir durante quince minutos e incorporamos de nuevo a la cazuela las rodajas de congrio. Corregimos de sal si fuese necesario. Encima ponemos los mejillones previamente lavados. 

7. Tapamos la cazuela y una vez que se hayan abierto los mejillones (unos cinco minutos) retiramos del fuego. 

¡Buen provecho!

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jueves, 20 de julio de 2017

Jureles asados

¡Hola de nuevo! Seguro que estaréis disfrutando del veranito... Yo voy a mil y casi no me queda tiempo para publicar, pero he conseguido hacer hueco en la agenda para dejaros esta receta de jureles asados, la que se ha hecho en mi casa toda la vida. Veréis que es realmente sencilla y queda muy rica, así que si os gusta el pescado espero que os animéis con ella.

Este año, en principio, no cerraré el blog por vacaciones pero tampoco puedo prometer frecuencia en las publicaciones. Os dejaré nuevas recetas siempre que me sea posible y podréis localizarme fácilmente en Facebook o Instagram. Además seguiré contestando puntualmente los e-mails que me enviéis, ya sea para aclarar dudas o cualquier otra cuestión. Pido disculpas a mis compañeros blogueros por no interactuar últimamente con sus páginas, sé que me estoy perdiendo muchas cosas, pero el tiempo es el que es. A todos un feliz verano y mi promesa de intentar hacerme más presente por este medio.  ¡Vamos con la receta!





INGREDIENTES:
5 jureles grandes de asar
2 cebollas (o 1 grande)
2 dientes de ajo
4 tomates maduros
1/2 pimiento rojo
1 limón
1 vaso de vino blanco
1/4 vaso de aceite de oliva
pan rallado
1 cucharada y 1/2 de pimentón dulce
pimienta molida
sal



ELABORACIÓN:

1. Lo primero será limpiar los jureles abriéndolos por debajo de la cabeza lo justo para quitar las tripas. Algunas personas también les quitan la cabeza, pero en casa tenemos la costumbre de dejársela. Si no tenéis práctica en limpiar pescado o no os apetece, lo mejor es pedir al pescadero que los haga y os ahorraréis un trabajo.

2. A continuación, hacemos medias lunas con el limón. Realizamos un par de cortes en uno de los dorsos de cada jurel e insertamos en ellos los trozos de limón, tal como veis en la foto. Colocamos los jureles sobre la placa del horno los salpimentamos y reservamos.



3. En un recipiente estrecho y alto, como el vaso de la batidora, introducimos la cebolla y el ajo picados, el tomate cortados en dados y el pimiento cortado de igual forma. Agregamos el aceite, el vino, un vaso de agua,  el pimentón y una pizca de sal. Removemos bien. 



4. Recuperamos la bandeja del horno con los jureles y añadimos la mezcla anterior distribuyéndola bien. Espolvoreamos con pan rallado y horneamos a 190º durante una media hora.



¡Buen provecho!


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martes, 2 de mayo de 2017

Hamburguesas de salmón fresco

Decir que las hamburguesas son comida basura es mucho decir... Y para muestra un botón, porque hoy os traigo unas hamburguesas riquísimas y saludables con salmón fresco, que no las cambio por ninguna otra preparada de forma industrial. 

Jugosas, sabrosas y de pescado. Sí, porque de pescado también salen buenas y con mucho sabor. Las primeras que hicimos en casa fueron con jurel. Todo un éxito, pero en aquella ocasión no tuve tiempo de hacer fotos y no las publiqué (todo llegará). Esta vez tampoco hubo demasiado tiempo... A penas cinco minutos, suficientes para quitar las fotos, sin duda mejorables, pero que cumplen su función.

La preparación de las hamburguesas es sencilla, salvo quitar la piel al pescado y las espinas. Si no tenéis práctica es mejor pedir que os retiren la piel en la pescadería, ahorra mucho trabajo y tiempo. Y para quitar las espinas, armaos de paciencia, es lo único que puedo decir... Lo demás es cuestión de picar el salmón con ayuda de un cuchillo bien afilado, mezclar con el resto de ingredientes y freír. A la hora de montar las hamburguesas podéis utilizar panecillos caseros, y si añadís un poco de salsa tzatziki como he hecho yo, tendrán un toque frescura insuperable. Animaos con la receta y veréis que rica.



INGREDIENTES:
(para cuatro hamburguesas)
500 gr de lomo de salmón fresco
1/2 cebolleta
1 diente de ajo
1/2 huevo (solo la yema, si haces más cantidad usa el huevo/s entero)
2 o 3 cuharadas de pan rallado
1 cucharadita de eneldo seco
1 cucharadita de perejil seco
pimienta recién molida
sal
aceite de oliva

A mayores:
4 panecillos caseros para hamburguesa (receta AQUÍ)
4 lonchas de queso tierno
2 tomates en rodajas finas
60 gr de canónigos
salsa taztziki (receta AQUÍ)




ELABORACIÓN:

1. Comenzamos preparando el salmón. Tendremos que quitarle la piel o pedir en la pescadería que nos la quiten. Para ello colocamos el filete de pescado sobre una tabla con la piel hacia abajo. Sostenemos el filete por un extremo, y con un cuchillo bien afilado cortamos la piel al ras, separándola de la carne poco a poco. Hecho esto, retiraremos todas las espinas que tenga el filete, si es necesario utilizando pinzas. Ahora cortamos el salmón menudo, como si fuese carne picada. Es preferible hacerlo a mano en lugar de utilizar un procesador de alimentos para picarlo, así el salmón quedará menos apelmazado y pastoso.

2. En un bol, colocamos el salmón picado, la yema de huevo, la cebolleta y el diente de ajo picados muy finos (yo lo hago con picadora eléctrica), el eneldo, el perejil, pimienta molida y sal al gusto. Mezclamos bien y vamos agregando pan rallado hasta que la mezcla sea manejable y podamos formar las hamburguesas. 

3. Damos su característica forma a las hamburguesas. No importa que no queden perfectas... ¡son caseras!

4. Ponemos al fuego una sartén o plancha con un poco de aceite. Cuando esté caliente cocinamos las hamburguesas por ambos lados y las retiramos de la sartén.

5. Ahora vamos a montar las hamburguesas con el resto de ingredientes. Cortamos los panecillos al medio y los rellenamos con canónigos, rodajas de tomate, una loncha de queso para cada uno (dos si eres muy quesero), la hamburguesa y un poco de salsa tzatziki. Cerramos los panecillos y a disfrutar.

¡Buen provecho!

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lunes, 17 de abril de 2017

Cazuela de fideos con congrio y mejillones

Después de una Semana Santa soleada y de desconexión, toca volver a la rutina con platos ricos que nos llenen de energía. En concreto, os traigo una cazuela de fideos con congrio y mejillones que está la mar de buena, de estilo tradicional y rica como las de nuestras abuelas. Por supuesto, no puede faltar un buen pedazo de pan para acompañar el plato y mojar... ¡Qué no se os olvide!

Esta cazuela se puede hacer con otros pescados, en esta ocasión escogí el congrio porque estaba muy bien de precio y en casa gusta bastante. También queda genial con merluza o rape. Si optáis por el congrio (anguiacho), es preferible elegir las rodajas cercanas a la cabeza del pescado porque tienen menos espinas. Y en cuanto a los mejillones, os recomiendo que sean mejillones gallegos, ganaréis en sabor y calidad.


INGREDIENTES:
800 gr de congrio en rodajas
1 kg de mejillones frescos de Galicia
350 gr de fideos
1 cebolla
2 dientes de ajo
1/4 de pimiento rojo
2 tomates maduros
1 ramita de perejil
1 sobre de azafrán en hebras
1 cucharadita de pimentón dulce
fumet o caldo de pescado (un poco menos de un litro)
harina 
aceite de oliva
sal





ELABORACIÓN:

1. En primer lugar, coceremos los mejillones al vapor. Los lavamos bien por fuera y los echamos en una olla con un uno o dos dedos de agua en el fondo. Los llevamos al fuego con la olla tapada y en cuanto se abran estarán hechos. 

2. Los escurrimos y dejamos que enfríen para quitarles el pelo o barbas que tienen en su interior y despegarlos de las conchas (podemos dejar alguno en la concha para decorar). Reservamos los mejillones y el agua de cocerlos.

3. Ahora comenzamos a preparar el guiso. Ponemos una cazuela a  calentar con aceite en el fondo. 

4. Enharinamos las rodajas de congrio y las doramos en el aceite por ambos lados. Retiramos el pescado de la cazuela y reservamos. 

5. En la misma cazuela y con el mismo aceite rehogamos la cebolla, el ajo y el pimiento, todo bien picado. A continuación, añadimos los tomates, rallados y sin piel. 

6. Cocinamos unos minutos dando vueltas para que no se pegue. Incorporamos un poco de perejil picado y el pimentón, con cuidado de que no se queme puesto que amargaría el plato. 

7. Colamos el agua de cocer los mejillones y añadimos fumet hasta completar un litro de líquido. Echamos todo el caldo en el guiso y una vez que hierva agregamos el fideo. 

8. En un vaso ponemos un poco de caldo del guiso para diluir el azafrán. Volvemos a incorporarlo y aprovechamos para poner el punto de sal.

9. Pasados unos siete u ocho minutos desde que comience a hervir la pasta, agregamos los mejillones y las rodajas de pescado. Cocinamos unos cinco minutos más y retiramos del fuego. 

¡Buen provecho!

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miércoles, 5 de abril de 2017

Cocochas de bacalao al pil pil

La primera vez que intenté hacer las cocochas al pil pil (kokotxas) fue un auténtico desastre. Por más que quise espesar la salsa, meneando y meneando la cacerola, restultó imposible. Vamos, que casi me quedo sin brazos con semejante esfuerzo... No había manera de ligarla, y de tanto agitar la cacerola, las cocochas comenzaron a romperse...   Lo dejé por imposible jurando que no repetiría el plato jamás, pero aquí me tenéis de nuevo con las cocochas y el pil pil preparado, esta vez en su punto.

Lo bueno de repetir platos que no salen a la primera, es que te vas dando cuenta de los errores cometidos. En mi caso, comprendí que salsa no ligaba porque ponía demasiado aceite en relación a la cantidad de pescado que quería cocinar. Una vez solucionado no hubo problema con el pil pil y las cocochas de bacalao quedaron riquísimas. Os cuento esto, no para aburriros, más bien para alentaros y que no desesperéis si no queda a la perfección en el primer intento, sobre todo porque hay que pillarle el truco al plato y controlar bien la temperatura del aceite. 



INGREDIENTES:
500 gr de cocochas de bacacalo (frescas o desaladas)
200 ml de aceite de oliva virgen extra
2 dientes de ajo
1/4 de guindilla
1 ramita de perejil fresco
sal






ELABORACIÓN:

1. Lavamos y secamos las cocochas con papel absorbente. Recortamos las telillas que puedan tener alrededor y las salamos. 

2. Ponemos a fuego moderado una cacerola con el aceite y los dientes de ajo laminados. El tamaño de la cacerola debe ser suficiente para que al echar las cocochas no monten unas sobre otras. 

3. Cuando el ajo comience a tomar color añadimos la guindilla troceada y continuamos dorando todo, con mucho cuidado de no quemar los ajos para que no amarguen. Hecho esto, retiramos la guindilla y los ajos a un plato y quitamos del fuego la cacerola.

4. Añadimos a la cacerola las cocochas con la piel hacia arriba, una vez que haya bajado la temperatura del aceite. Durante la elaboración el aceite jamás debe hervir. 

5. Llevamos de nuevo al fuego con el hornillo en temperatura baja y cuando observemos que se forman pequeñas burbujas alrededor de las cocochas retiramos del fuego y comenzamos a menear la cacerola con movimientos circulares para ligar la salsa (las burbujas nos indican que la gelatina del pescado se está desprendiendo y por ello debemos comenzar a emulsionarla con el aceite). Si la temperatura baja volveremos a poner las cocochas al fuego hasta ver de nuevo las burbujitas y repetimos el proceso tantas veces como sea necesario para que la salsa espese. La textura debe quedar parecida a una mayonesa, aunque se puede espesar más o menos según el gusto de cada uno.

6. Una vez que tengamos la salsa ligada servimos de inmediato las cocochas, decorando con el ajo laminado, la guindilla troceada y perejil fresco picado. 

¡Buen provecho!

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lunes, 6 de marzo de 2017

Albóndigas de merluza en salsa verde

Son tantas las formas de asar, freír y guisar los pescados que a veces nos olvidamos de opciones tan interesantes como las albóndigas. En muchas casas se preparan con carne, pero en muy pocas con pescado... ¡y qué ricas quedan! 

Las albóndigas de merluza que os traigo, tienen un sabor muy suave y  son ligeras a pesar de que hay que freírlas. El bajo contenido graso y calórico de la merluza aporta el equilibrio necesario para que el plato no resulte pesado. La salsa verde combina estupendamente con las albóndigas de pescado, además he añadido un puñado de almejas, que si preferís podéis omitir, pero que le dan muchísima gracia. Ya veréis que a los niños les encantan estas albóndigas, y si el verde de la salsa es motivo de conflicto, se puede hacer una salsa de tomate casera y se las tomarán sin rechistar. 



INGREDIENTES
Para las albóndigas:
600 gr de lomo de merluza (sin espinas ni piel)
1 huevo
1/4 cebolla
1 diente de ajo
80 gr de miga de pan
leche (la necesaria)
harina (la necesaria)
aceite de oliva suave
pimienta blanca molida
sal
Para la salsa:
1/2 cebolla
1 manojo de perejil fresco
1 cucharada rasa de maizena
fumet o caldo de pescado (el necesario)
2 docenas de almejas
aceite de oliva 
pimienta blanca molida
sal



ELABORACIÓN:

1. Lo primero que haremos será preparar la merluza. Nos aseguramos de que los lomos no tienen espinas ni piel y con un cuchillo bien afilado cortamos el pescado finito, podemos hacer tiras y luego cuadraditos, el resultado debe ser similar al de la carne picada. 

2. Picamos también la cebolla y los ajos (esto lo hago con picadora eléctrica, con el pescado es preferible que sea a mano). Por otro lado, troceamos pequeña la miga de pan y la ponemos a remojar en leche.

3. En un bol grande, ponemos la merluza, la cebolla, el ajo, el pan (previamente escurrido, presionándolo un poco para que no esté excesivamente húmedo), el huevo, una pizca de sal y pimienta al gusto. 

4. A continuación, formamos las albóndigas tomando entre las manos pequeñas porciones de masa y dándoles forma redondeada. Si la masa fuese poco manejable porque está blanda, añadiremos una cucharadita de harina y la mezclaremos bien. 

5. Cuando tengamos todas las albóndigas formadas, ponemos una sartén al fuego con abundante aceite. Pasamos todas las bolitas por harina, las doramos y las reservamos sobre papel absorbente de cocina. 

6. Ahora vamos a preparar la salsa. Ponemos una cacerola al fuego con un poco de aceite en el fondo. Picamos la cebolla y la añadimos. Cuando esté transparente incorporamos el vino y el perejil muy picadito (reservamos una ramita para la decoración final). 

7. Dejamos que el alcochol del vino se evapore. Incorporamos las albóndigas y añadimos el fumet o caldo de pescado sin que llegue a cubrirlas de todo. Cocinamos durante unos cinco minutos. 

8. Mientras, en un vaso desleímos la maízena con un poco de fumet y lo incorporamos a la cacerola. Salpimentamos. Echamos también las almejas (previamente las habremos mantenido en remojo durante dos horas en agua fría para que suelten la arena) y tapamos la cacerola. En cuanto las almejas se hayan abierto retiramos del fuego la cacerola. 

9. Servimos las albóndigas con las almejas sobre un fondo de salsa. Espolvoreamos el plato con perejil fresco picado. 

¡Buen provecho!

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jueves, 23 de febrero de 2017

Bacalhau à bras o bacalao dorado

Conocido por diversos nombres, el bacalhao à bras o bacalhao à braz (según la antigua grafía), es quizá el plato de bacalao más famoso que se prepara en el país vecino. Desde luego, el que más veces he visto escrito en las cartas de sus restaurantes, y no me extraña, porque está muy rico. Su peculiar nombre se lo debemos a su inventor, el Sr. Braz, que fue mesonero del Barrio Alto Lisboa. En los lugares más cercanos a la frontera, el plato se conoce como bacalao dorado debido al color que aportan el huevo y las patatas. 

Consiste en un revuelto que incorpora bacalao desmigado, patatas fritas paja y huevo. La combinación resultante está buenísima, por algo tiene su fama ¿no? En cuanto a la preparación, es bastante sencilla, sobre todo si compráis el bacalao desmigado y disponéis de una mandolina para cortar las patatas, ahorraréis mucho tiempo. Y ahora, ¡vamos con la receta!


INGREDIENTES:
450 gr de bacalao salado (entero o en migas)
4 patatas
4 huevos
1 cebolla
1 lata  de aceitunas negras sin hueso
perejil fresco
aceite de oliva
sal



ELABORACIÓN:

1. Con 48 horas de antelación ponemos el bacalao de remojo, cambiándole dos o tres veces el agua a lo largo de este tiempo, según el grosor del bacalao.

2. Quitamos el bacalao del agua y lo secamos bien. A continuación, lo desmigamos y nos deshacemos de la piel y las espinas. Si habéis comprado el bacalao desmigado, escurrizlo bien y ponezlo sobre papel absorbente para que se seque. Si las migas fuesen demasiado grandes habrá que desmenuzarlas un poco más.

3. Ahora vamos a preparar las patatas. Primero, lavaremos y pelaremos las patatas, y luego las cortaremos. Lo ideal es disponer de una mandolina puesto que necesitamos patatas paja, es decir, cortadas como si fuesen cerillas. Si vais a hacer el corte a mano (yo lo hice así), armaos de paciencia y cortad rodajas de entre 1,5 y 2 mm de grosor, y luego bastoncillos regulares del mismo grosor.

4. El siguiente paso consiste en freír las patatas paja. Ponemos una satén al fuego con abundante aceite, y cuando esté caliente echamos las patatas. Las doramos  y las retiramos a una fuente con papel absorbente para quitar el excedente de grasa. 

5. Ponemos de nuevo una sartén grande al fuego, pero esta vez solo con un poquito de aceite en el fondo. Picamos finita la cebolla y la pochamos. Añadimos las migas de bacalao y las rehogamos unos minutos. Continuamos incorporando las patatas paja y los huevos batidos. Ponemos el punto de sal y removemos hasta cuajar el huevo del revuelto. Es preferible no cocinarlo en exceso, así nos quedará más jugoso.

6. Servimos el plato recién hecho, espolvoreado con perejil picado y aceitunas negras (enteras o picadas). Yo lo presenté en forma de timbal, aunque no es lo más habitual. También lo podéis presentar en una fuente grande para que cada uno tome para su plato la porción que desee.

¡Buen provecho!

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martes, 20 de diciembre de 2016

Pastel de salmón, sin horno

Hoy vamos a preparar un pastel de pescado, en concreto de salmón fresco, un plato tan sencillo que ni siquiera tendremos que encender el horno para que nos quede estupendo. La textura de este pastel de salmón es muy similar a la del famoso pastel de cabracho, puede untarse en tostadas y por eso resulta ideal como entrante. Quedará de lujo en la mesa de navidad o en cualquier otra celebración. 

Para esta receta debemos tener un buen caldo de pescado, si simplemente cocemos el salmón en agua perderemos mucho sabor. En cuanto al resto de ingredientes, lo más importante que que el salmón esté bien fresco y que el queso crema no sea demasiado fuerte, de esta manera no solapará el sabor del pescado. Y ahora, ¡vamos con la receta! 


INGREDIENTES:
600 gr de lomo de salmón fresco
200 gr de queso en crema (queso de untar)
250 gr de nata
caldo de pescado
6 hojas de gelatina neutra
pimienta 
sal



ELABORACIÓN:

1. En primer lugar, coceremos el pescado en el caldo. Una vez que esté listo lo escurrimos, dejamos que enfríe y lo desmenuzamos retirándole la piel y las posibles espinas. Reservamos el caldo para utilizarlo más adelante. 

2. En un bol ponemos el salmón desmenuzado, la nata, el queso, una pizca de sal y pimienta al gusto. Con ayuda de la batidora trituramos todo. Reservamos.

3. En un cazo calentamos 250 ml de caldo de pescado sin que llegue a hervir. Añadimos una a una las hojas de gelatina (previamente remojadas en agua fría durante unos cinco minutos) y removemos para que se disuelvan. Retiramos del fuego y esperamos a que el caldo se atempere.

4. Forramos un molde tipo plum-cake con papel film. Añadimos el caldo de pescado a la mezlca de salmón que teníamos reservada en el bol, mezclamos bien y vertemos en el molde. 

5. Introducimos en la nevera y esperamos a que el pastel esté completamente cuajado antes de desmoldar servir, como mínimo unas seis horas, yo suelo dejarlo de un día para otro. 






¡Buen provecho!

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