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viernes, 8 de marzo de 2019

Bizcocho de limón

Se acerca el fin de semana, y como hemos sido muy buenos, nos merecemos un premio dulce. El mío será  este bizcocho de limón, que es muy sencillito de preparar y queda muy rico. Junto a una taza de té caliente y un buen libro, mi momento relax está asegurado. ¡Qué menos!

Y hablando de libros, quiero recomendaros el que estoy leyendo ahora. Se llama Cocina Viejuna y es de la periodista  Ana Vega (su blog gastronómico: Biscayenne), quien reivindica recetas míticas de los años 70 y 80 desde un punto de vista muy particular, cargado de humor e ironía. 

Hecha la recomendación, pasamos directamente a la receta del bizcocho. ¡Dentro ingredientes!




INGREDIENTES:
2 yogures de limón
4 huevos
275 gr de harina 
250 gr de azúcar
140 ml de aceite de girasol
1 sobre levadura química
la ralladura de un limón
mantequilla para engrasar el molde




ELABORACIÓN:

1. En un recipiente mezcla los yogures, el azúcar, los huevos, el aceite y la ralladura de limón. Procura que todo quede muy bien batido.

2. Tamiza la harina y la levadura, y ve añadiéndolas poco a poco mientras las incorporas al resto de la masa, con cuidado de que no se formen grumos. 

3. Precalienta el horno a 180 ºC.

4. Engrasa un molde con mantequilla y vierte el contenido del bizcocho en él.

5. Hornea durante unos 40 minutos a 180º con ventilador. El tiempo de horneado puede variar en función de la potencia de cada horno.

6. Retira del horno, espera unos minutos para desmoldar y deja que el bizcocho termine de enfriar sobre una rejilla. 





















¡Buen provecho!

¿Te ha gustado esta receta? ¿Te tomarías un pedazo e este bizcocho para desayunar, para merendar o como sobremesa? ¿Cuál es tu bizcocho favorito? Déjame tus respuestas en los comentarios, también tus dudas o cualquier otra observación. Si lo prefieres puedes escribirme a alitinago@gmail.com
¡Gracias pro leerme!

Nos vemos en la próxima publicación. Mientras puedes encontrarme en las redes sociales: en mi página de Facebook,  mi Instagram y Pinterest.  





lunes, 4 de marzo de 2019

Fresas con leche

Qué contenta me pongo cuando consigo empezar la semana publicando alguna recetita rica. Más aún cuando se trata de un postre súper fácil y resultón como estas fresas con leche. Seguro que la mayoría ya conocéis la receta y la habréis repetido unas cuantas veces ¿verdad que está de vicio? 

Para quienes andáis despistados os dejo el paso a paso de su elaboración, que por cierto, es de lo más sencillo. Y es que las cosas buenas, cuanto menos complicadas, mejor saben. ¡Vamos con la receta!



INGREDIENTES:
400 gr de fresas
3 - 4 cucharadas de azúcar blanca
leche (la necesaria)
azúcar vainillado o canela molida (opcional)



ELABORACIÓN:

1. Quita el rabito a las fresas, lávalas y córtalas en dados no demasiado grandes. 

2. Espolvorea las fresas recién cortadas con el azúcar y deja macerar al menos dos horas. 

3. Añade leche bien hasta cubrir la fruta y remueve. Consume este postre enseguida o guárdalo en la nevera hasta la hora de servirlo. 

NOTA: 

Para dar un toque extra de sabor, sustituye parte del azúcar blanco por azúcar vainillado. Si lo prefieres espolvorea un poco de canela al mezclar con la leche. ¡Verás qué rico!

¡Buen provecho!

Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de Facebook, en mi Instagram y Pinterest.  

¿Te ha gustado la receta? ¿Ya la conocías? ¿Cómo la preparas tú? Déjame tus respuestas o cualquier otra observación en los comentarios. Si lo prefieres escríbeme a alitinago@gmail.com. ¡Gracias por leerme!


miércoles, 21 de noviembre de 2018

Flan de galletas María

Después del último flan que hice (un delicioso flan de plátano 😛) me había quedado con ganas de preparar más... Como no me gusta repetir receta, eché mano del infinito "cuaderno de pendientes" y encontré este flan de galletas María que enseguida me llenó el ojo. La elección ha sido fantástica. Es un flan delicioso, con un sutil sabor a galleta y una textura maravillosa, ligeramente más densa de lo habitual.

Como todos los flanes, es súper fácil y rápido de preparar. Solo hay que mezclar, hornear y esperar que todo esté frío. Me parece un postre genial para las personas que no tienen costumbre de cocinar o que están dando sus primeros pasos en cocina. Rico, sencillo, y además, sale a buen precio. ¡Vamos con la receta!



INGREDIENTES:
(Para 10-11 flanes individuales)
500 ml de leche
5 huevos (6 si son pequeños)
100 gr de azúcar blanca
12 galletas María
caramelo líquido (para untar los moldes)




ELABORACIÓN:

1. Precalienta el horno a 180º.

2. Unta unas flaneras individuales con caramelo líquido. 

3. En un recipiente o bol pon la leche, el azúcar, los huevos y las galletas. Tritura bien con ayuda de la batidora.

4. Vierte la mezcla en las flaneras y colócalas dentro de una bandeja honda con agua (al baño de maría). Hornea durante unos 20 minutos (fíate de tu horno y no del mío, y si tienes dudas haz la prueba del palito). Retira del horno y deja enfriar por completo.

5. Conserva los flanes en la nevera y desmóldalos antes de servir. Para desmoldar, moja la flanera por fuera con agua caliente, y si es necesario, despega un poco los bordes con ayuda de un cuchillo. 

NOTA: Si prefieres hacer un solo flan, más grande, en lugar de flanecillos individuales, utiliza un molde resistente al calor de mayor tamaño y duplica el tiempo de horneado. 








¡Buen provecho!

Os espero el próximo viernes con la siguiente receta. Hasta entonces puedes encontrarme en mi página de Facebook , en Google +, Pinterest e Instagram.




lunes, 12 de noviembre de 2018

Compota de manzana

Hace ya más de un mes desde mi última publicación... Esta vez, problemas técnicos me han alejado del blog, pero os aseguro que estaba deseando volver para compartir recetas con vosotros.  Hoy vengo con una muy sencilla, se trata de una compota de manzana que he hecho con fruta casera y totalmente ecológica. Las manzanas eran bastante amargas para tomar solas, pero con un pelín de azúcar, en compota han quedado divinas.

Creo que los postres con fruta son los mejores. Más saludables, y en ocasiones, con muy poquitas calorías.  Siempre se pueden hacer versiones light, sustituyendo azúcares por edulcorantes y rebajando el nivel de lípidos. En este caso, no hay grasas... Lo que sí tenemos es un postre súper rico y ligero. ¡Vamos con la receta!




INGREDIENTES:
500 gr de pulpa de manzana en trozos (la manzana pelada y sin semillas)
300 ml de agua
zumo de 1/2 limón
3 cucharadas de azúcar (opcional)
1 vaina de vainilla o 1 rama de canela




ELABORACIÓN:

1. Pon una olla al fuego con el agua, el azúcar y la vainilla cortada a lo largo por la mitad. Si las manzanas son muy dulces puedes eliminar el azúcar o echar menos cantidad. Otra opción es sustituir este ingrediente por algún edulcorante líquido sin calorías, que añadiríamos justo antes de tomar la compota y no durante su elaboración.

2. Agrega las manzanas troceadas (sin piel, ni semillas) y rociadas con el zumo de limón. Deja que el conjunto hierva a fuego moderado- bajo. De vez en cuando, vigila que el líquido no se consuma en exceso. Si es necesario añade un poco más de agua. 

3. Cuando las manzanas estén bien cocidas (observarás que están algo deshechas) retira la compota del fuego y quita la vainilla. La compota puede consumirse así, con tropezones, o bien pasarla por la batidora para obtener una textura más ligera. 

4. Sirve la compota templada o fría. Guárdala en la nevera y vuelve  a calentarla si lo deseas. 




CONSEJOS:


  • Puedes utilizar las manzanas menos sabrosas, o bien más amargas, para hacer este postre. Es una estupenda manera de aprovechar la fruta y por tanto de generar menor cantidad de desperdicios alimentarios.
  • Si las manzanas son bastante dulces no necesitarás añadir azúcar. Tendrás un postre delicioso apto para dietas bajas en calorías o de adelgazamiento. 
  • Además de la vainilla o la rama de canela (si usas esta última no necesitas cortarla al medio)  se puede emplear piel de cítricos para aromatizar la compota, ya sea de naranja o de limón. En ambos casos procura evitar en lo posible la parte blanca, pues es la que aporta sabor amargo.
  • Algunas personas prefieren no poner azúcar durante la elaboración, dejando libertad a cada comensal para añadir la cantidad que desee al momento de consumirla. De esta forma, el azúcar no queda tan disuelto ni integrado, pero el postre resulta igualmente sabroso.
  • Conserva la compota en la nevera de dos a tres días si no lleva azúcar, y hasta seis si lo lleva.




¡Buen provecho!

Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de  Facebook , en Google +, Pinterest e Instagram.


lunes, 24 de septiembre de 2018

Dulce de manzana





Después de algunos meses de desconexión, he decidido retomar la actividad bloguera y seguir compartiendo mis recetas con vosotros. Os he echado de menos, pero sé que entenderéis que a veces es necesaria una  pausa para reconectar con lo que queremos y nos hace felices. 

Esta nueva etapa la empiezo con ilusión y muchas ganas de mantener abierta esta pequeña puerta online que tantas satisfacciones me proporciona. Vengo cargada de recetas sencillas, del día a día, con mucho sabor y corazón. Y para empezar os dejo este dulce de manzana, parecido al membrillo pero hecho con otra fruta. En casa duró muy poquito. Acompañado por un buen queso tierno (o el queso que te guste) está de vicio. Gracias por leerme y regresar a mi cocina virtual 💗 ¡Feliz otoño!



INGREDIENTES:
1,5 kg de pulpa de manazana (la manzana sin semillas ni piel)
1 kg de azúcar blanca
1 limón



ELABORACIÓN:

1. En una bandeja ponemos la manzana troceada y la cubrimos con todo el azúcar y el zumo del limón. Dejamos reposar unas ocho horas o bien toda la noche. Observaremos que se forma una especie de almíbar con el azúcar, el limón y el jugo que sueltan las manzanas. 

2. Seguidamente colocamos la fruta con su almíbar en una cacerola y la ponemos a fuego medio. Cocemos durante una hora aproximadamente, dando vueltas para que nada se pegue. Veremos que la fruta está más blanda y que el líquido merma considerablemente. 

3. Retiramos momentáneamente de la cocina y trituramos bien con la batidora, procurando que no queden grumos. 

4. A continuación, llevamos de nuevo la mezcla recién triturada al fuego. Espesamos un poco más con cuidado de que no se pegue y vertemos en un túper u otro recipiente escogido para guardar el dulce. Podemos conservarlo tanto tiempo como el membrillo, así que lo mejor es que el recipiente tenga tapa. Una vez frío ya se puede consumir. 






¡Buen provecho!

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miércoles, 2 de mayo de 2018

Pudin de coco

El mes de mayo nos está dejando lluvias y con este tiempo todavía apetece encender el horno y preparar algún que otro dulce. Hoy hice este delicioso pudin de coco, un pastel sencillo y rápido de elaborar que además es de reciclaje, ya que aprovecharemos el pan duro que tengamos en casa. 

La receta no tiene complicación, simplemente hay que mezclar y triturar todos los ingredientes para luego cocer el pudin en el horno hasta que esté en su punto. El resultado no puede ser mejor: un dulce de suave sabor y textura húmeda y compacta. Toda una delicia para los amantes de los postres con coco. ¡Vamos con la receta!



INGREDIENTES:
1/2 barra de pan duro (si no es muy grande, un poco más)
400 ml de leche de coco
8 cucharadas de coco rallado
6 huevos
6 cucharadas de azúcar blanca
mantequilla para engrasar el molde



ELABORACIÓN:

1. Desmenuzamos el pan en trozos y lo ablandamos con la leche de coco. En el mismo recipiente añadimos los huevos, el azúcar y el coco rallado.

2. Trituramos todo con la batidora eléctrica hasta que quede homogéneo.

3. Precalentamos el horno a 180º. 

4.Vertemos la mezcla para el pudin en un molde apto para horno previamente engrasado con mantequilla (si lo preferís podéis utilizar en su lugar caramelo líquido).

5. Horneamos durante unos cincuenta minutos.

6. Dejamos enfriar. Desmoldamos y decoramos. 

¡Buen provecho!

Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de  Facebook , en Google +, Pinterest e Instagram.

lunes, 23 de abril de 2018

Tarta mousse de chocolate y fresas

Ya sabéis lo mucho que me gusta la textura esponjosa y aireada de las mousses. En cuanto tengo ocasión, aprovecho para hacer una tarta mousse y disfrutarla con la familia. Esta vez, la ocasión surgió a raíz del cumpleaños de mi hermana Susi, que ya cuenta con 27 tacos en su haber. A Susi le encantan las fresas y a mí me apasiona el chocolate, así que no hace falta que aclare el por qué de esta tarta mousse de chocolate y fresas. 

La tarta quedó muy rica. Es ligera, fresquita, y tiene el punto justo de azúcar.  Aunque la explicación sobre su elaboración pueda paracer larga, en realidad se hace en poco tiempo. He querido detallar bien los pasos para que os salga genial. Espero que os guste tanto como a mí. 




INGREDIENTES
Para la base:
1 base de bizcocho ( o de galleta con mantequilla)
Para la mousse de chocolate:
175 gr de chocolate negro para postres
200 ml de nata para montar (mín. 35% m.g.)
1 huevo
125 ml de leche
100 gr de azúcar blanca
4 hojas de gelatina neutra
Para la mousse de fresa:
200 gr de fresas
1 yogur de sabor fresa
200 ml de nata para montar (mín. 35% m.g.)
110 gr de azúcar blanca
60 ml de leche
4 hojas de gelatina neutra
Para decorar:
fresas
unas hojas de hierbabuena



ELABORACIÓN:

1. Comenzamos por la base de la tarta. Vamos a utilizar un molde desmontable de 24 cm de diámetro. En el fondo ponemos la lámina de bizcocho, o si lo preferís, una base de galletas con mantequilla similar a la que he utilizado en otras ocasiones (ver aquí). Yo suelo hacer bizcocho genovés para cortar en capas (receta aquí), luego las congelo individualmente y de esta manera siempre tengo bases para mis tartas. Otra opción es comprar la base de bizcocho, las tenéis prácticamente en todos los supermercados.

2. Ahora preparamos la mousse de chocolate. En un cazo mezclamos bien la leche, la mitad del azúcar y la yema del huevo (reservamos la clara). Ponemos el conjunto al fuego y añadimos el chocolate troceado. Removemos de vez en cuando para que no se pegue y para que el chocolate se funda e integre en la mezcla. Cuando esté bien caliente pero sin llegar a hervir, añadimos las hojas de gelatina que previamente habremos remojado en agua fría unos cinco minutos. Las iremos agregando una a una bien escurridas a la vez que damos vuelas a la mezcla para que se disuelvan. 

3. Mientras dejamos que el chocolate vaya perdiendo calor (necesitamos que se enfríe sin llegar a cuajar) aprovechamos para montar la nata con el resto del azúcar. Para que os quede estupenda os dejo unos cuantos consejos en el siguiente enlace: trucos para montar la nata rápido y sin esfuerzo. Montamos también la clara de huevo a punto de nieve.

4. Terminamos de hacer la mousse añadiendo a la mezcla de chocolate (una vez que haya perdido calor) la nata y la clara montadas. Lo haremos en tres o cuatro veces, con moviemientos envolventes para que al mezclar no se pierda aire y nos quede la textura típica de mousse.

5. Sobre la base de bizcocho que habíamos reservado (o de galleta) ponemos la capa de mousse de chocolate. Alisamos la superficie con el dorso de una cuchara o con una lengua de cocina si fuera necesario y reservamos en la nevera para que vaya cuajando. 

6. Es el momento de hacer la mousse de fresas. Lavamos y quitamos el rabito a las fresas. A continuación, las trituramos con la leche, el yogur y la mitad del azúcar. Ponemos esta mezcla a calentar y justo antes de que empiece a hervir añadimos la gelatina previamente remojada y escurrida. Removemos para que se integre y retiramos del fuego. 

7. Dejamos que la mezcla de fresas pierda calor mientras montamos la nata con el resto del azúcar. 

8. Pasamos la mezcla de fresas por un colador para eliminar las semillitas características de esta fruta y añadimos la nata en dos o tres veces, con movimientos envolventes para que no pierda aire. Quitamos de la nevera la mousse de chocolate y hacemos unos surcos poco profundos en la superficie con ayuda de un tenedor. De esta manera consiguiremos que la capa de fresa se agarre mejor a la de chocolate. Encima agregamos la capa de mousse fresa. Alisamos la superficie y conservamos en la nevera al menos durante seis horas. Yo siempre hago este tipo de tartas de un día para otro.

9. Una vez que la tarta haya cuajado procederemos a desmoldarla. Pasamos un cuchillo con cuidado por los bordes de la tarta y retiramos el aro. Por último, decoramos con fresas y unas hojas de hierbabuena. 

¡Buen provecho!

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martes, 17 de abril de 2018

Bizcocho de plátano

Ya sabéis que me encanta tener cosas ricas para merendar, y que mi horno se enciende un día sí y otro también, aunque no publique todo lo que hago. Hoy he aprovechado que tengo bastantes plátanos para hacer este bizcocho y enseñároslo. 

El bizcocho de plátano resulta ideal para acompañar la leche del desayuno, o como yo he hecho, para merendar. Es sencillo de preparar y los ingredientes son muy "de andar por casa".  Siempre que puedo añado fruta a los postres, me parece una manera muy sana de enriquecerlos, tanto en el sabor como en su composición. Ha quedado muy rico, con una textura suave y delicioso sabor a plátano. 



INGREDIENTES:
4 plátanos de Canarias
175 gr de harina
125 gr de azúcar
2 huevos
100 gr de mantequilla
8 gr de levadura química



ELABORACIÓN:

1. Pela y tritura los plátanos con la batidora, deben quedar como un puré. 

2. En un bol mezcla el puré de plátanos, los huevos, el azúcar y la mantequilla derretida. 

3. Añade, poco a poco, la harina y la levadura previamente tamizadas. Remueve bien con una varilla para que resulte una mezcla homogénea.

4. Precalienta el horno a 180º.

5. Engrasa un molde tipo plum-cake con mantequilla. A continuación, vierte la mezcla del bizcocho en el molde. 

6. Hornea durante 45 minutos aproximadamente. Para saber si el bizcocho está hecho pínchalo con una varilla, si sale limpia ya puedes quitarlo del horno.

7. Deja que el bizcocho pierda algo de calor y desmolda sobre una rejilla. Espera que enfríe. 

8. Decora espolvoreando azúcar glas con ayuda de un colador y añade en la superficie unas hojas de menta y algunas rodajas de plátano. 

¡Buen provecho!

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martes, 3 de abril de 2018

Mousse de choco-queso

Empiezo abril con una deliciosa tarta mousse que combina queso y chocolate, dos de mis ingredientes favoritos en repostería. Pero antes que nada, tengo que disculparme por no haber hecho unas fotos mínimante decentes. La verdad es que iba muy justa de tiempo, tanto que casi es un milagro que haya conseguido fotografiar la tarta... De nuevo mil disculpas, y por favor, creedme cuando  digo que el sabor supera con creces la imagen. 

Volviendo a la tarta en sí, me siento en la obligación de contaros que está requetebuenísima 😜. No se necesita horno ni ingredientes rebuscados, solo un poco de previsión para que la mousse tenga tiempo de cuajarse. La combinación de chocolate y queso es pura tentación y la textura esponjosa y aireada es simplemente divina. Mejor, paso a la receta y lo comprobáis vosotros.



INGREDIENTES:
1 base de bizcocho de 26 cm de diámetro
200 gr de chocolate para fundir
250 gr de queso crema (tipo philadelphia)
500 ml de nata para montar
2 huevos
150 ml de leche
6 hojas de gelatina
170 gr de azúcar blanca
30 gr de cacao puro en polvo
40 gr de azúcar glas
Para la decoración:
150 ml de nata para monar
70 gr de queso crema (philadelphia)
60 gr de azúcar glas



ELABORACIÓN:

1. Comenzamos preparando la mousse. En primer lugar, separamos las yemas de las claras del huevo y reservamos estas últimas. A continuación, ponemos a fuego medio un cazo con las yemas, la leche, el azúcar blanca, el cacao en polvo, el queso (ligeramente chafado) y el chocolate en trocitos. Removemos continuamente con unas varilla para que los ingredientes se integren, incluido el chocolate que deberá derretirse completamente. Mientras, tendremos las hojas de gelatina (cola de pescado) a remojar en agua fría, deberán hidratarse unos cinco minutos antes de utilizarlas. 

2. Una vez que los ingredientes de la mousse estén perfectamente integrados, escurrimos y añadimos las hojas de gelatina de una en una. Damos unas vuelta con las varillas para que se disuelvan y retiramos la mezcla del fuego. Dejamos que pierda calor (sin que llegue a cuajar) en un recipiente o bol grande. 

3. Por otra parte montamos la nata. Para que quede perfecta os recomiendo que leáis  los consejos que os doy en este post: trucos para montar la nata rápido y sin esfuerzo. Una vez lista, reservamos en la nevera y nos ponemos a trabajar las clara de huevo. Simplemente tendremos que montarlas con ayuda de unas varillas eléctricas agregándole el azúcar glas. 

4. Una vez que la mezcla de choco-queso haya perdido bastante calor, le añadiremos la nata y las claras montadas. Lo haremos en tres o cuatro veces, comenzando por la nata, con movimientos envolventes de abajo hacia arriba. Es un paso clave al que debemos prestar especial cuidado, de lo contrario, la mezcla no quedaría esponjosa y por tanto no tendría textura de mousse. 

5. Llega el momento de montar nuestra tarta de choco-queso. En el fondo de un molde desmontable de 26 cm de diámetro colocamos la base de bizcocho. Esta base se puede sustituir por la típica de galletas con mantequilla, similar a la que utilicé en mi última mousse  (VER AQUÍ). Encima vertemos la crema de choco-queso y alisamos la superficie con una lengua de cocina o en su defecto con el dorso de una cuchara. Dejamos que la mousse cuaje en la nevera entre seis y ocho horas (yo suelo hacerlas de un día para otro).

6. Una vez que tengamos la tarta cuajada, pasamos un cuchillo por los bordes y retiramos el aro del molde. Para decorar, montamos la nata añadiendo el queso crema y el azúcar (se agregan cuando la nata está semimontada)  que le darán sabor y estabilidad. Introducimos la mezcla en una manga pastelera con boquilla de estrella (o la que prefiramos) y decoramos la superficie de la mousse. 

¡Buen provecho!

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miércoles, 24 de enero de 2018

Tarta de zanahoria o carrot cake

Aunque hace casi un mes que no subo receta nueva, no creáis que me he olvidado de vosotros. Sigo cocinando con la misma ilusión y entusiasmo que el primer día y estaba deseando compartir en el blog esta maravilla de tarta de zanahoria y nueces. Se trata de un pastel con un bizcocho jugoso y poco azucarado, que se compensa con una crema dulce de queso y mantequilla. Las zanahorias, las nueces y el queso definen su sabor, y si bien las primeras no son las que más destacan en cuanto al gusto, son, sin embargo, absolutas protagonistas debido a la cantidad empleada y a la jugosidad que aportan. 

Como véis, es una tarta bastante alta aunque su diámetro no sea muy grande. La razón es que lleva dos bizcochos, ambos cortados a la mitad para formar en total las cuatro capas que se ven en la foto. Obviamente, podéis hacer una tarta más pequeña, utilizando un solo bizcocho y reduciendo a la mitad los ingredientes necesarios para la crema. Quedará igual de rica, y si sois pocos comensales será más que suficiente. ¡Vamos con la receta!



INGREDIENTES

Para el bizcocho (x 2):
500 gr de zanahorias
4 huevos
100 gr de nueces peladas
100 gr de azúcar morena
150 gr de harina de trigo
50 gr de mantequilla
1 sobre de levadura química (15 gr)
1 cucharadita de canela molida
mantequilla + harina para el molde

Para la crema de queso:
700 gr de queso de untar (tipo philadephia)
350 gr de mantequilla en punto pomada
300 gr de azúcar glass
2 cucharaditas de pasta de vainilla (opcional)

Para decorar (opcional):
zanahorias modeladas con fondant de color naranja y verde
100 gr de nueces peladas



ELABORACIÓN:

1. Comenzamos preparando el primer bizcocho. Pelamos las zanahorias y las rallamos o trituramos con un robot de cocina. A continuación, en un bol, batimos los huevos con la mantequilla fundida. Añadimos la zanahoria rallada o triturada, las nueces también trituradas (lo más fino posible) y la canela. Mezclamos bien y agregamos poco a poco la harina y la levadura previamente tamizadas. 

2. Precalentamos el horno a 180º. Vertemos la mezcla en un molde engrasado con mantequilla y ligeramente espolvoreado con harina, de unos 18 o 20 cm de diámetro (mejor si es desmontable). Horneamos durante 50 minutos, retiramos del horno y esperamos a que atempere antes de desmoldar. 

3. Mientras el primer bizcocho enfría totalmente, haremos el segundo. El procedimiento es exactamente el mismo que para el primer bizcocho, solo hay que seguir los puntos 1 y 2, y a continuación, esperar que enfríe de todo para continuar preparando la tarta. Mi recomendación es que preparéis los bizcochos el día anterior para que el proceso no se haga tan largo.

4. Una vez que estén hechos y fríos los bizcochos, vamos a cortarlos por la mitad. Para ello nos ayudaremos de una lira o un cuchillo largo y fino. Procurad hacerlo con calma para que queden  igualados los grosores. Reservamos.

5. Ahora llega el momento de preparar la crema de queso y mantequilla (cheese buttercream). Es muy importante que la mantequilla esté a temperatura ambiente (en punto pomada), así que no olvidéis sacarla de la nevera con suficiente antelación. Con unas varillas eléctricas se bate la mantequilla con el queso durante un minuto o dos a velocidad media (ojo, no os paséis con el tiempo). A continuación, batimos de nuevo al tiempo que incorporamos, poco a poco, el azúcar glas y la pasta de vainilla en su caso. Una vez que los ingredientes estén integrados formando una suave crema, paramos de batir, pues para nada conviene que nos pasemos. 

6. Para finalizar, vamos a montar la tarta. Iremos alternando capas de bizcocho y crema, comenzando por el bizcocho y terminando con una capa de crema a modo de cobertura. En los laterales he optado por dejar el bizcocho al descubierto, es una cuestión de gustos y de estética, así que podéis optar por cubrir con crema los laterales o dejar el bizcocho desnudo. Sobre la tarta he puesto una capa de nueces ligeramente picadas, y a continuación, con la ayuda de una manga he hecho unos rosetones con la buttercream sobrante. Para rematar, he modelado unas zanahorias con fondant que descansan sobre los rosetones y aportan el toque de color y gracia al pastel. Si es la primera vez que os enfrentáis al fondant, o tenéis dudas de cómo hacerlo, buscad algún vídeo sobre "como hacer zanahorias de fondant" en Youtube y veréis lo sencillo que es. Si no conseguís fondant naranja o verde, podéis teñir el blanco, siempre que utilicéis un colorante el gel, pues el líquido no es efectivo. 

¡Buen provecho!

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sábado, 30 de diciembre de 2017

Galletas para Navidad... Y deseos...

Deseo que te cuides, que te ames, que te mimes...

Deseo que aprendas, que experimentes, que te ilusiones...

Deseo que compartas, que ayudes, que te rodees de buenas personas...

Deseo que viajes, que leas, que escribas, que sueñes...

Deseo que te emociones, que te quieran, que te abracen, que sientas...

Deseo que sonrías, que te arriesgues, que te sorprendas...

Deseo que valores tu entorno, la belleza, la música, el arte...

A Ti, que eres especial, te deseo que seas muy feliz en el próximo Año Nuevo.




INGREDIENTES:

Para las galletas:
250 gr de mantequilla en punto pomada
450 gr de harina de trigo
2 cucharadas de leche
150 gr de azúcar glass
1/2 cucharillita de canela molida
1/2 cucharillita de jengibre molido
1/2 cucharillita de nuez moscada molida

Para decorar (opcional):
fondant de color azul y blanco, 400 gr aprox. 




ELABORACIÓN:

1. En un bol grande mezclamos la mantequilla con el azúcar glass. Incorporamos la leche, y poco a poco, la harina previamente tamizada y las especias. Mezclamos bien con las manos hasta obtener una masa homogénea. Hacemos una bola con la masa, la envolvemos en papel film y la dejamos un rato en la nevera para que endurezca y resulte más manejable.

2. Con ayuda de un rodillo estiramos la masa sobre papel de hornear (sulfurizado), debe quedar con uno grosor de unos 8 mm. 

3. Precalentamos el horno a 190º (180 si el tuyo es de los que queman mucho).

4. Damos forma a las galletas con un cortador, retiramos el exceso de masa y las colocamos en la bandeja del horno. No olvidéis poner papel sulfurizado en la bandeja para que no se peguen. 

5. Horneamos durante unos 15 minutos, las retiramos del horno y dejamos que enfríen completamente sobre una rejilla.

6. Una vez frías, decoramos las galletas con fondant utilizando diversos cortadores y colores. Para pegar el fondant a la galleta o a otra pieza de fondant, simplemete mójalo con un poco de agua ayudándote de un pincel. No olvides dejar que se seque bien. Si no dispones de fondant de colores, puedes teñir el blanco con una gotas de colorante en gel (el líquido no vale). Consume las galletas o guárdalas en una lata para que se mantengan frescas. 

¡Buen provecho!

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viernes, 24 de noviembre de 2017

Mousse de chocolate

Hay pocos dulces que me satisfagan tanto como una mousse. Si encima es de chocolate, mi devoción está garantizada. Me gusta su textura suave y esponjosa, su sabor y su aroma. Es un postre sencillo de preparar al que difícilmente le pondrán pegas. 

Si eres amante del chocolate y quieres darte un capricho o sorprender a tus invidatos, te recomiendo esta mousse. ¡No te arrepentirás!




INGREDIENTES:
200 gr de chocolate negro para postres
4 huevos
125 gr de nata para montar
4 cucharadas colmadas de azúcar



ELABORACIÓN:

1. Funde el chocolate a baño de maría y deja que atempere sin que llegue a cuajarse. 

2. Mientras, separa las yemas de las claras, mezcla las primeras con el azúcar y reserva las segundas.

3. Agrega el chocolate fundido a la mezcla de yemas y remueve bien. 

4. Monta la nata e incorpórala a la mezcla con movimientos envolventes. Si quieres ver algunos trucos para que la nata te quede estupenda pincha AQUÍ. 

5. Para finalizar, monta las claras a punto de nieve e incorpóralas con cuidado para que la mezcla no se baje y quede esponjosa. Sirve la mousse en copas o vasitos individuales y déjala en la nevera seis horas antes de consimirla. 

¡Buen provecho!

Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de  Facebook , en Google +, Pinterest e Instagram.


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