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lunes, 9 de octubre de 2017

Oreja de cerdo a la gallega

Hoy una entrada muy corta para mostraros una de las mejores tapas de Galicia: la oreja de cerdo a la gallega que tanto gusta. Dicen que del cerdo "se como hasta los andares", y en esta ocasión nos comeremos la oreja, aunque la misma tapa se puede hacer con el morro y queda riquísima. 

La oreja de cerdo a la gallega es una tapa muy popular en bares, tascas, furanchos... El éxito de este plato radica en su sencillez y sabor. Por otra parte, sale muy bien de precio, así que quien quiera prepararla únicamente tendrá que preocuparse de contar con suficiente tiempo para desalar bien las orejas y cocerlas. Lo demás es coser y cantar. 


INGREDIENTES: 2 orejas de cerdo saladas, 3 o 4 patatas, 2 hojas de laurel seco, 1 cebolla, aceite de oliva virgen, pimentón picante (dulce si lo preferís), sal (normal y en escamas o gruesa)

ELABORACIÓN:

1. Lavamos bien las orejas y les quitamos los pelillos que puedan tener, si es necesario con el soplete de cocina.  A continuación, las ponemos de remojo en agua durante 12 horas para quitarles la sal.

2. Ponemos al fuego una cazuela con agua, una cebolla pelada , las hojas de laurel y las orejas cortadas a la mitad. Dejamos que las orejas hiervan una hora y media aproximadamente, deben quedar blandas pero no deshechas. 

3. Por otra parte, lavamos bien las patatas y las cocemos con la piel hasta que estén blandas, puedes pincharlas con un palito de brocheta para comprobar el punto de cocción. No te olvides de añadir un poco de sal al agua de cocción para que los cachelos queden más sabrosos.

4. Una vez que tengamos cocidas tanto las patatas como las orejas, vamos a montar el plato. Quitamos con cuidado la piel a las patatas, las cortamos en rodajas y las colocamos en el fondo de la bandeja o plato de presentación. Encima añadiremos la oreja troceada, regamos todo con un buen aceite, espolvoreamos un poco de pimentón y rematamos el plato esparciendo algunas escamas de sal. 

¡Buen provecho!

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sábado, 7 de octubre de 2017

Pulpo a la mugardesa

Aunque la forma más habitual y conocida de hacer el pulpo en Galicia es á feira, son muchas las recetas de pulpo que atesoran la riqueza y variedad de nuestra gastronomía. Es el caso de este pulpo a la mugardesa, cuyo nombre se debe al pueblo que da origen a la receta.

Mugardos es un pueblecito marinero enclavado en la Ría de Ferrol, que se distingue por la calidad de sus productos del mar y por la buena acogida que su gente regala a quienes lo visitan. Si tenéis oportunidad, no dejéis de visitar Mugardos, ni de comer en alguno de los restaurantes de su muelle...

En cuanto a la receta, no es complicada pero exige un poco más de tiempo que el tradicional pulpo á feira. El resultado es sencillamente maravilloso: unas patatas exquisitas con todo el sabor del pulpo, un sofrito de verduras que acompaña y da alegría al plato, y un pulpo en su punto, perfectamente aderezado con una tradicional ajada y escamas de sal. 


INGREDIENTES:
1pulpo gallego congelado de 1,5 kg aprox.
2 hojas de laurel seco
3 cebollas
1 pimiento verde
1 pimiento rojo
2 tomates
2 dientes de ajo
5 patatas
pimentón dulce
aceite de oliva
sal gruesa
sal en escamas (tipo Maldon)


ELABORACIÓN:

1. El día anterior quitamos el pulpo del congelador y lo dejamos en la nevera para que se descongele. 

2. Ponemos una olla al fuego con una cebolla pelada y cortada en dos mitades, las hojas de laurel y abundante agua. 

3. Lavamos bien el pulpo para evitar posibles impurezas, y una vez que hierva el agua lo coceremos de la siguiente manera: lo cogemos por la cabeza y lo metemos y sacamos de la olla tres veces, entonces, lo dejamos definitivamente en el agua de cocción y esperamos cuarenta minutos  para apagar el fuego. 

4. Hecho el pulpo, pelamos y troceamos las patatas para cocerlas. Lo ideal es cocerlas utilizando una parte del agua de cocción del pulpo, les dará sabor y un bonito tono rojizo. No os olvidéis de poner un poquito de sal a las patatas, al pulpo no le pongo ya que se la echaré en forma de escamas a la hora de servir.

5. Mientras, aprovechamos para poner una sartén honda (o una cazuelita) al fuego con aceite y pochamos las cebollas previamente cortadas en juliana. Cuando empiecen a ablandar añadimos los pimientos y los tomates troceados. Seguimos cocinando unos 15 minutos, con cuidado de que no se pegue. Incorporamos un cucharón o dos de agua de la cocción del pulpo, salamos ligeramente y retiramos del fuego. 

6. Ahora comenzaremos a montar el plato. Se ponen las patatas bien escurridas en el fondo de la fuente o plato de presentación (mejor si es de barro o madera), se agrega la salsa de verduras y por encima se coloca el pulpo debidamete troceado. 

7. Para finalizar regaremos el plato con una tradicional ajada gallega. Para ello, ponemos al fuego una sartén con un buen fondo de aceite. Añadimos los dientes de ajo majados y dejamos que se doren bien. Entonces incorporamos el pimentón, damos una vuelta e inmediantamente añadimos un cucharón de agua de cocción del pulpo para que no se queme. Retiramos del fuego, salseamos el plato con la ajada y terminamos poniendo unas escamas de sal sobre las tajadas de pulpo. 

¡Buen provecho! 

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viernes, 25 de agosto de 2017

Empanada gallega de carne

Como hoy tenemos el día más fresco, aprovecho para compartir con vosotros esta empanada de carne típica de mi tierra. Si pudieseis probar un pedacito, estoy segura de que no tendríais pereza para encender el horno, a pesar del calor... Está tan rica que apetece tanto en verano como en invierno, y lo bueno es que se puede tomar en frío o recién salida del horno. Es ideal para llevar en un túpper al campo, a la playa, al río... Y lo mejor es disfrutarla en buena compañía, con amigos o familia. 

Os dejo la receta con amasado tradicional (a mano), pero si tenéis robot amasador os facilitará mucho el trabajo. La empanada se prepara con  lomo de cerdo, que es menos graso que otras piezas de carne. Podéis añadir alguna especia o hierba aromática como perejil u orégano... y  también tomate natural en el relleno. ¡Veréis qué rica!



INGREDIENTES
Para el relleno:
600 gr de lomo de cerdo
3 - 4 cebollas
2 dientes de ajo
1/2 pimiento rojo
1 cucharada rasa de pimentón dulce
aceite de oliva suave
pimienta molida
sal
Para la masa:
600 gr de harina
30 gr de levadura de panadería (prensada)
75 ml del aceite que sobra del relleno
2 huevos (1 para pincelar la masa)
150 ml de agua
sal


ELABORACIÓN:

1. Primero haremos el relleno. Picamos las cebollas, los dientes de ajo y el pimiento. Ponemos una sartén al fuego con abundante aceite y  rehogamos las verduras. Cuando comiencen a ablandar agregamos el lomo de cerdo en dados no muy grandes, dejamos que se cocinen algunos minutos y añadimos el pimentón, la pimienta y  sal al gusto. No es preciso que la carne se cocine demasiado ya que terminará de hacerse en el horno. Retiramos del fuego y reservamos.

2. Ahora vamos a preparar la masa. En un cuenco grande echamos la harina y hacemos un huequecillo en medio, como si fuese un volcán. En el centro, ponemos un huevo,  una parte del aceite que nos sobra del relleno y sal. Agregamos la levadura diluída en agua tibia y vamos mezclando poco a poco con una cuchara de madera, añadiendo harina de los bordes hacia el centro. Cuando la masa empiece a tener consistencia la trabajaremos directamente sobre la encimera (con las manos), espolvoreando harina en la superficie para que no se nos pegue. Amasaremos con movimientos envolventes, hasta conseguir una masa homogénea y elástica. Una vez hecha, dejamos que repose tapada en un lugar sin corrientes de aire hasta que doble su volumen. 

3. El siguiente paso consiste en montar la empanada. Para ello dividimos la masa en dos partes. Estiramos el primer trozo de masa con un rodillo (si la masa se pega espolvoreamos harina sobre la encimera y el rodillo) , y forramos con él la bandeja de horno previamente engrasada con aceite del relleno (si lo prefieres coloca una lámina de papel vegetal sobre la bandeja en lugar del aceite). Encima colocamos el relleno escurrido, distribuyéndolo bien por la superficie pero sin llegar de todo a los bordes para que luego resulte fácil cerrar la empanada. Estiramos el otro pedazo de masa y cubrimos con ella el relleno. Cerramos los bordes formando un "corrosco", es decir, cortamos la masa que sobresalga de la empanadera y enroscamos el resto para que quede bien sellada la empanada. Pincelamos la superficie con huevo batido, pinchamos la masa con un tenedor y hacemos un agujero en el centro para que salga el aire. 

4. Por último horneamos la empanada a 190º durante unos cuarenta minutos. Ya sabéis que el tiempo y los grados pueden variar ligeramente en cada horno, así que vigilad de vez en cuando para que no se queme y salga doradita. 

¡Buen provecho! 

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miércoles, 21 de septiembre de 2016

Papas de maíz (Papas de millo)

Las papas de maíz o papas de millo son un plato tradicional de la cocina gallega. A día de hoy el número de hogares en los que se continúan preparando estas papas es muy reducido, prácticamente la receta ha caído en el olvido,  por eso me parece muy interesante publicarla en el blog y transmitirla  tal y como me la enseñó mi madre.  

En épocas de escasez las papas de maíz eran el desayuno y la cena  habitual en las casas humildes. Una buena ración bastaba para satisfacer el estómago y comenzar el día con energía, o bien, para marcharse a la cama sin la molesta sensación de hambre. Para preparar este plato típico de aldeas, se necesita harina blanca de maíz de buena calidad, difícil de encontrar en los supermercados habituales, circunstancia que no ayuda en nada a la recuperación de la receta. 

Esta harina se vende en algunos puestos de mercados de abastos locales, también la poseen en ciertas casas de aldea, con suerte algún vecino generoso os dará una poca. Quiero insistiros en que no vale cualquier harina para la receta, queda totalmente descartada la Maizena o similares, esta harina es más gruesa (parecida a la sémola). Antiguamente se obtenía por la molienda del maíz en molinos de agua, a día de hoy son más habituales otro tipo de molinos pero siempre dando a la harina la consistencia adecuada para que no quede demasiado fina. 

Si vivís fuera de Galicia y tenéis la suete de toparos con esta harina no dejéis de preparar las papas de millo ¡están riquísimas! A los gallegos que todavía no las habéis probado solamente os digo una cosa, ¿a qué estáis esperando?


INGREDIENTES:
100 gr de harina blanca de maíz
800 ml de leche  (para hacer las papas, se puede sustituir por agua)
leche fría (la necesaria)
azúcar (el necesario)



ELABORACIÓN:

1. En un cazo de tamaño adecuado ponemos a calentar la leche. Cuando rompa a hervir bajamos el fuego y agregamos la harina en forma de lluvia, poco a poco, y removiendo con unas varillas para que no se formen grumos. Si nos queda algún grumo podemos deshacerlo con ayuda de un tenedor. 

2. Dejamos que las papas se cuezan a fuego lento durante unos diez minutos. Tendremos que dar vueltas cada poco para que no se peguen, y si fuese necesario (si espesan mucho) añadir un poco más de leche. 

3. Vertemos las papas en platos hondos o cuencos sin llegar a llenarlos de todo. Dejamos que enfríen unos dos o tres minutos hasta que se forme una telilla en la superficie. A continuación, espolvoreamos una cantidad generosa de azúcar por encima y añadimos leche fría para completar el plato. 

4.  Servimos las papas de inmediato, dejando a disposición de los comensales más azúcar y leche fría para agregar cuando  estimen conveniente.

¡Buen provecho!


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sábado, 7 de mayo de 2016

Tarta de Santiago (la auténtica)

Uno de los postres más conocidos y tradicionales de la cocina gallega es la tarta de Santigo. La característica principal del dulce compostelano es que no lleva nada de harina, en su lugar la almendra molida toma el protagonismo, por lo que resulta un postre interesante para las personas con celiaquía. Posee el sabor típico de la almendra y tiene una textura ligeramente esponjosa y granulada. La cobertura es blanca puesto que se decora con azúcar glaseado, salvo la parte que ocupa el logotipo de la Cruz de la Orden de Santiago.

La tarta de Santiago está amparada por la Indicación Geográfica Protegida (IXP), y sobre ella establece la regulación que existen dos presentaciones básicas: sin forro (la que aquí os presento) y con forro, es decir, con una base que puede ser de hojaldre o masa quebrada, en este caso no apta para celíacos. En cuanto a ingredientes se señalan como básicos: almendra de alta calidad (variedades mediterráneas) que representan al menos el 33% del peso de la masa, azúcar refinado en un porcentaje de al menos el 33%, y huevo, como mínino, el 25% del total.  Para aromatizar y dar gusto, según el arte culinario, se emplea ralladura de limón y azúcar glaseado, así como vino dulce, brandy o aguardiente de orujo. 

Resulta curioso la cantidad de postres con almendra que se elaboran en Galicia sin ser tierra de almendros, se dice que era un pequeño lujo que los más pudientes se reservaban en el pasado. El origen de este "bizcocho de almendras" continúa siendo  un misterio, datándose la primera noticia de su existencia en 1577, durante la visita de D. Pedro de Porto a la Universidad de Santiago. 



INGREDIENTES:
250 gr de almendra molida
250 gr de azúcar blanca
5 huevos
la ralladura de 1/2 limón
1 cucharilla (de postre) rasa de canela en polvo
mantequilla (para el molde)
harina (para el molde)
azúcar glas



ELABORACIÓN:

1.  En un cuenco batimos los huevos con el azúcar hasta que estén bien integrados.

2. Añadimos poco a poco la almendra, la ralladura y la canela. Removemos lo suficiente para obtener una masa homogénea.

3. Precalentamos el horno a 180º.

4. Engrasamos un molde redondo de unos 20 cm de diámetro con mantequilla, y a continuación, lo espolvoreamos con un poquito de harina. (Omitiremos la harina en el caso de los celíacos)

5. Vertemos la masa en el molde y horneamos durante unos 45 minutos. Si a media cocción veis que se empieza a quemar la parte de arriba poned una lámina de papel de horno sobre el molde.

6. Dejamos que la tarta enfríe y la desmoldamos dándole la vuelta sobre la bandeja de presentación.

7. Ahora vamos a decorar la tarta y para ello necesitaréis una plantilla con la cruz de Santiago. No os preocupéis si no la tenéis, simplemente buscad un dibujo de la cruz en Internet, imprimidla en una cartulina y recortazla.  Ahora solo queda colocar la plantilla en el centro de la tarta y espolvorear azúcar glas con ayuda de un colador fino. 

¡Buen provecho!

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sábado, 26 de marzo de 2016

Torrijas de vino tinto

Hace unos días, cuando vi publicada en el blog de Merchi la receta de torrijas de vino, inmediatamente se me vinieron a la cabeza las que hacía mi madre cuando era pequeña, unas torrijas empapadas en "viño do país" (vino gallego casero) que no me dejaban probar porque tenían "mucho alcohol". Y como siempre, si una receta me entusiasma o me trae buenos recuerdos no puedo dejar de incluírla en el blog. 

Mi madre prepara estas torrijas o torradas de viño tinto empapándolas directamente en vino con azúcar, yo he seguido los pasos de Merchi y he añadido agua y aromatizado el vino con piel de limón y naranja, entre otras cosas porque el vino si está muy fuerte no me entusiasma.  El resultado es estupendo, quedan unas torrijas riquísimas incluso para los que no formamos parte del club de fans de apasionados por el vino. 


INGREDIENTES:
8 - 10 rebanadas de pan (mejor pan duro, de 1,5 cm de grosor aprox.)
500 ml de vino tinto
100 ml de agua
2 cucharadas de azúcar
1 rama de canela
la piel de un limón (evitando en lo posible la parte blanca)
la piel de una naranja (evitando en lo posible la parte blanca)
aceite de oliva suave
Para rebozar:
huevo batido (el necesario)
Para rebozar después de fritas:
100 gr de azúcar
1 cucharada de canela en polvo


ELABORACIÓN:

1. En un cazo echamos el vino con la rama de canela, la piel de limón, la piel de naranja y las dos cucharadas de azúcar. Removemos para que se disuelva el azúcar y ponemos a calentar, dejamos que hierva durante unos cinco minutos, retiramos del fuego y esperamos a que se enfríe. 

2. Ponemos al fuego una sartén con abundante aceite. Empapamos las torrijas con el almíbar de vino y las escurrimos un poco. La rebozamos en huevo batido y las freímos por ambos lados. Las quitamos de la sartén y las colocamos sobre papel absorbente. 

3. Mezclamos el azúcar con la canela y una vez que las torrijas hayan perdido calor las bañamos en esta mezcla. 


¡Buen provecho!

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martes, 9 de febrero de 2016

Hojas de limón

Hace un par de semanas, cuando hice las tradicionales filloas del Carnaval, os hablaba de lo importantes que son en Galicia estas fiestas, tanto en su dimensión social como gastronómica, y os decía, que a pesar de ser una celebración prohibida durante la dictadura el Carnaval siguió celebrándose. Pero no todo se ha conservado por igual, como ocurre con las olvidadas hojas de limón, un dulce típico de Entroido que por alguna razón (no se me ocurre cual...) no tiene a día de hoy el éxito de las orejas ni de las filloas. Por suerte, en los últimos años, algunos bloggers han desempolvado los viejos cuadernos de recetas de las abuelas garantizando la perdurabilidad de las hojas de limón.

Lamentablemente no tengo ningún cuaderno al que acudir, pues mi abuela, de quien siempre escuché  que era una buenísima cocinera no tenía por costumbre apuntar ingredientes ni medidas, ella todo lo hacía a ojo y todo le quedaba bien. La receta está basada en los vagos recuerdos de mi madre sobre estas hojas de limón y en la consulta a otros blogs. Dicho sea de paso, las hojas del limonero en sí no se comen, simplemente sirven como soporte y dan aroma a los fritos. 


INGREDIENTES:
125 gr de harina
2 huevos
50 ml de leche
el zumo de 1 limón y su ralladura
1 pizca de sal
azúcar glas
aceite
hojas de limonero


ELABORACIÓN:

1. Lavamos las hojas de limón y les dejamos una pequeña parte del tallo para poder sujetarlas. Las secamos con un paño limpio o papel absorbente.

2. Mezclamos bien los huevos con la leche, el zumo, la ralladura y la sal. A continuación, vamos agregando la harina poco a poco hasta que tengamos una mezcla homogénea y más bien líquida.


3. Ponemos una sartén al fuego con abundante aceite. Cuando esté caliente, tomamos las hojas de limonero por el tallo, las mojamos en la masa y las vamos friendo. Una vez que estén doradas las hojas de limón por ambos lados, las retiramos de la sartén y las colocamos sobre papel absorbente. Por último, se espolvorean con azúcar glas.



¡Buen provecho!

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miércoles, 27 de enero de 2016

Filloas de Carnaval

Ya estamos  en  Carnaval y en menos de dos semanas disfrutaremos de los días grandes de estas fiestas. El Entroido o Carnaval gallego es una celebración popular con mucho arraigo y con peculiaridades según la zona. A pesar de su prohibición durante la dictadura la fiesta continuó celebrándose,  de ahí que  forme parte de la idiosincrasia gallega junto con otras tradiciones. 

En Xinzo de Limia, las pantallas vigilan que nadie vaya sin disfraz,  quien sea descubierto estará obligado a pagar una ronda de vino... ¡y pobre del que se resista!

En villas como Verín, con sus cigarróns, se arroja harina a la gente que no vaya disfrazada para avisar del comienzo del Carnaval.

En Laza, donde el peliqueiro es el personaje central, se esparcen hormigas rojas (vivas y rabiosas) entre los presentes.

Como veis, cada pueblo sigue sus costumbres, esto es solo una mínima parte de lo que os aguarda si visitáis Galicia durante el Carnaval. Lo que cuenta es el espíritu paraticipativo y las ganas de divertirse, de lo contrario los castigos son duros...

Y como en cualquier fiesta popular que se precie, la gastronomía, es una parte muy importante. El tradicional lacón con grelos o la careta (cacheira) destacan el apartado salado, mientras que en el dulce no pueden faltar las filloas, las orejas ni las flores

Las filloas pueden ser de distintos tipos: de leche, de caldo o de sangre, y pueden presentar pequeñas variaciones según quien las haga. La receta es muy sencilla, la única complicación surge a la hora de darles vuelta en la sartén, hay varias formas de hacerlo, yo os cuento la mía en la receta... Las filloas que hice son de leche y están muy ricas solas, pero se pueden rellenar con miel, chocolate, leche condensada, mermelada...  ¡cómo más os gusten! 


INGREDIENTES:
500 ml de leche
200 gr de harina
3 huevos
30 ml de anís
ralladura de un limón
2 cucharadas de azúcar + azúcar para espolvorear
1 pizca de sal
un pedacito de tocino


ELABORACIÓN:

1. En un cuenco mezclamos los huevos con la leche, el anís, la ralladura, el azúcar y un poco de sal.

2. Añadimos poco a poco la harina removiendo hasta que no queden grumos. Dejamos reposar la masa media hora. 

3. Ponemos una sartén al fuego untada con tocino (mejor si es una filloeira o una crepera). Cuando esté caliente, con ayuda de un cucharón, vertemos un poco de masa a la vez que hacemos girar la sartén para que se extienda por toda su superficie. Procuraremos que la filloa quede lo más delgada posible. Cuando el borde comience a despegarse de la sartén sin dificultad, lo levamtamos un poco con un cuchillo, agarramos con las yemas de los dedos y le damos la vuelta. Una vez cuajada por ambos lados la colocamos en un plato y espolvoreamos con azúcar. 

4. Repetimos el punto 3, engrasando con tocino la sartén de vez en cuando, hasta agotar la masa.


¡Buen provecho! 

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domingo, 10 de enero de 2016

Empanada gallega de mejillones

Dejamos atrás la Navidad y entramos de pleno en el mes de enero, y como cada día diez toca reto Typical Spanish, una iniciativa creada para recordar recetas típicas de nuestra tierra y evitar que caigan en el olvido. Este mes el anfitrión de la iniciativa es Juanan, del blog Cuuking! , y su propuesta consiste en elaborar una receta con masa , por supuesto, con la condición de que sea un plato típico de España, y además,  que la masa sea casera, la receta salada y que no se trate de panes.


En cuanto conocí la iniciativa de este mes me alegré mucho porque en casa nos chiflan las masas, mi madre siempre ha preparado empanada, de hecho es una de las recetas que ella borda y eso que la hace "a ojo". Desde el principio tuve claro que mi receta sería de empanada, luego solo quedaba decidir el relleno, y como quería que fuese algo muy de mi tierra escogí el mejillón gallego. Tengo que confesar que mi intención era preparar la empanada con harina de maíz, tan típica en nuestra zona, pero por falta de previsión (mea culpa) no pude hacerme a tiempo con alguno de los ingredientes y al final la empanada es de trigo. La próxima (I promise) la haré de maíz.

Si os apetece ver los platos que han preparado mis compañeros podéis hacerlo pinchando AQUÍ.


El origen de la empanada gallega es incierto, pero sabemos que ya en el siglo XII el Maestro Mateo inmortalizó este manjar plasmándolo entre las esculturas que ornamentan el Pórtico de la Gloria de la catedral compostelana. Por esta época, cuenta la leyenda que los peregrinos que llegaban a Santiago sabían de su cercanía por el inconfundible aroma a pan, empanada y vieiras.

"...Y dicen que por aquel entonces, allá por el siglo XII, los antiguos peregrinos sabían que estaban ya llegando a Santiago de Compostela cuando, desfallecidos y hambrientos, desde los montes cercanos sentían ya el agradable olor de las empanadas...de pan...y de vieiras...convirtiéndose así la empanada en una nueva y sabrosa Guía del Camino y apetitoso aliciente para volver a peregrinar".

Sea como fuere, está claro que la empanada gallega está buenísima y por ello ha sobrevivido a lo largo de la historia, conviertiéndose en uno de los platos más representativos de nuestra gastronomía que se diferencia  por su sabor a pan gallego y el producto local que se incluye en el relleno. ¡Vamos con la receta!


INGREDIENTES:
Para la masa:
500 gr de harina de trigo
25 gr de levadura de panadería
50 gr de manteca a temperatura ambiente(mantequilla si no tenéis)
1 huevo
190 ml de agua tibia (10 segundos en el microondas)
sal
Para el relleno:
2 kilos de mejillones frescos de origen gallego
5 cebollas medianas
1/2 pimiento rojo (o verde)
1 cucharada rasa de pimentón dulce
aceite de oliva
1 ramita de perejil
sal


ELABORACIÓN:

1. Lo primero que haremos será abrir los mejillones al vapor. Si no sabéis como hacerlo podéis consultar el proceso  pinchando AQUÍ. Una vez que estén listos y se hayan enfriado un poco separamos la carne de las conchas, les quitamos los pelillos y  reservamos.

2. Continuamos preparando la masa. En un cuenco amplio echamos la harina y hacemos un hueco en el centro, en el que colocaremos la manteca en trocitos, el huevo y una pizca de sal. Aparte mezclamos bien la levadura con el agua tibia y también la añadimos. Comenzamos mezclando los ingredientes del centro con una cuchara de palo, y poco a poco iremos adicionando la harina de los bordes. Cuando la masa coja algo de consistencia pasamos a trabajarla sobre una encimera (mesa de trabajo) previamente enharinada para que no se pegue. Amasamos con movimientos envolventes hasta conseguir una masa homogénea y elástica. Dejamos reposar tapada en un sitio sin corrientes de aire hasta que doble su volumen. 

3. Mientras la masa sube vamos a preparar el relleno. Pelamos y picamos la cebolla menuda (mejor a mano que en picadora ya que podría quedar aguada)  y hacemos lo mismo con el pimiento previamente lavado. Ponemos una sartén amplia al fuego con un buen fondo de aceite, agregamos la verdura y pochamos a fuego suave. Cuando la cebolla cominece a estar transparente añadimos la ramita de perejil picada, el pimentón y una pizca de sal. Dejamos un par de minutos más al fuego y damos unas vueltas para que todo se mezcle bien. 

4. Una vez que la masa haya levado la dividimos en dos. Sobre nuestra mesa de trabajo estiramos el primer trozo de masa con ayuda de un rodillo, si se pega al rodillo o a la mesa, espolvoreamos con un poco de harina. Engrasamos el fondo de una bandeja de horno (la que vamos a utilizar para hacer la empanada) con aceite del relleno. A continuación, ponemos la primera plancha de masa sobre la bandeja, encima colocamos el relleno (escurrido de aceite, vamos cogiéndolo con una espumadera) y sobre él los mejillones repartidos por toda la superficie. Estiramos el segundo pedazo de masa y cubrimos la empanada. Cerramos los bordes formando un "corrosco", es decir, cortamos la masa que sobresale de la bandeja y enroscamos los bordes para que queden bien sellados. Pinchamos la masa con un tenedor y hacemos un agujero en el centro para que salga el aire. Pincelamos toda la superficie de la empanada con el aceite sobrante del relleno.

5. Precalentamos el horno a 190º. Horneamos durante 30 minutos aproximadamente, ya sabéis que cada horno es un mundo, hasta que la empanada esté dorada y con cuidado de que no se queme. 


¡Buen provecho!

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jueves, 10 de diciembre de 2015

Tarta de Mondoñedo

Mondoñedo, un hermoso municipio de la provincia de Lugo, da nombre a esta maravillosa tarta cuyo origen no se conoce con exactitud aunque ya aparece representada en uno de los  dinteles del Pazo de Xelmírez que data del siglo XII. El  ilustre escritor Álvaro Cunqueiro cuenta sobre ella que es "un dulce formado por tres capas que son tres países de diferente sabor, y que se ayudan, y el todo es un dulce barroco aunque se sospeche por la forma y por el adorno, que puede proceder de los días románicos". Sea como fuere, esta tradicional tarta está riquísima y aunque su elaboración no es tan rápida como en otras merece la pena hacerla y probarla.


Con esta receta participo en el reto typical spanish, una iniciativa creada con la intención de que la gastronomía típica de nuestra tierra no caiga en el olvido.  Para el reto de este mes se crearon tres equipos (polvorón, turrón y mazapán), cada uno con su capitán o capitana y su correspondiente ingrediente secreto que debe incluirse en la receta. Este es mi primer reto typical spanish y participo con el equipo mazapán, capitaneado por Julia, del blog Julia y sus Recetas, y nuestro ingrediente secreto era la almendra. Si queréis ver las demás recetas solo tenéis que pinchar AQUÍ.


INGREDIENTES:
2 láminas de hojaldre redondas
400 gr. de cabello de ángel
200 gr. de almendras peladas
mantequilla para el molde
1 huevo batido
Para el bizcocho:
5 huevos
160 gr. de azúcar
160 gr. de harina
Para el almíbar:
300 gr. de azúcar
1 vaso de agua
Para decorar:
cerezas confitadas
higos confitados (yo no tenía)


ELABORACIÓN:

1. Comenzamos preparando el bizcocho. Con las varillas eléctricas batimos el azúcar y los huevos hasta que blanqueen y doblen su volumen. A continuación, agregamos la harina tamizada poco a poco, mezclando con movimientos envolventes de abajo hacia arriba. Engrasamos un molde de 22 cm de diámetro con mantequilla y vertemos la masa en su interior. Precalentamos el horno a 170º y horneamos durante 1/2 hora. Dejamos que enfríe ligeramente, desmoldamos y reservamos.

2. Continuamos tostando las almendras en el horno durante unos minutos, tened cuidado de que no se os quemen. Luego las trituramos con un robot de cocina o picadora, deben quedar en cubitos, no en polvo.

3. Con el azúcar y el agua preparamos un almíbar a punto de hebra fina. Agregamos las almendras y dejamos que se cuezan en el almíbar unos cinco minutos. 

4. Volvemos a engrasar con mantequilla el mismo molde que  utilizamos para el bizcocho y lo forramos con una de las láminas de hojaldre.

5. Separamos la almendra del almíbar y reservamos. Cortamos el bizcocho en dos capas y lo calamos con el almíbar.

6. Sobre el molde forrado con hojaldre ponemos una primera capa de bizcocho, si fuese necesario recortamos un poco los bordes para que encaje perfectamente. Encima colocamos una capa de cabello de ángel, otra capa de bizchocho, otra de cabello de ángel y por último una capa con almendra en cubos. 

7. Con la lámina de hojaldre sobrante vamos a cortar unas tiras que colocaremos en la superficie de la tarta en forma de enrejado. A continuación, las  pintamos con huevo batido.

8. Horneamos la tarta destapada a 170º durante 15 minutos o hasta que el hojaldre esté dorado. Luego horneamos 30 minutos más tapada con papel de horno. 

9. Dejamos enfríar, desmoldamos y decoramos con cerezas e higos confitados.



¡Buen provecho!

Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de Facebook o en Twitter.


sábado, 21 de noviembre de 2015

Vieiras a la gallega

Uno de los platos que más gustan en casa son las vieiras a la gallega. En Navidades o cualquier otra celebración importante nunca faltan, y es que este marisco es tan fácil de comer como de cocinar

La carne de vieira es muy rica, además, no necesitaréis escoger pequeños trozos entre cáscaras y más cáscaras..., lo que sí vais a necesitar es un buen pedazo de pan para mojar en la sabrosa salsa de este plato. 


INGREDIENTES:
8 vieiras
2 cebollas
1/2 tomate
1/4 vaso de vino albariño
1/2 cucharilla de pimentón dulce
pan rallado
perejil
aceite de oliva
sal 


ELABORACIÓN:

1. Separamos las vieiras de la concha y las limpiamos. Reservamos su carne y la parte cóncava de las conchas.

2. Ponemos al fuego una sartén con un buen chorreón de aceite. Picamos finita la cebolla y comenzamos a pocharla. 


3. Cuando la cebolla comience a ablandarse, cortamos el tomate en cubos y lo añadimos.


4. Continuamos pochando hasta que el tomate comience a deshacerse e incorporamos el vino y el pimentón. Seguimos cocinando a fuego lento unos ocho minutos. Salamos las vieiras y las incorpotamos a la sartén, le damos una vuelta y las dejamos hacer un par de minutos más para que suelten todo su sabor. Retiramos del fuego.


5. En cada concha colocamos la carne correspondiente a una vieira.


6. Trituramos el sofrito con la batidora.


7. Colocamos las vieiras sobre la placa del horno (es recomendable poner debajo una lámina de papel de horno), cubrimos cada una con unas dos cucharadas de sofrito, y por último, espolvoreamos con pan rallado y perejil picado.


8. Horneamos a 190º unos 15 minutos o hasta que estén doradas. Se sirven de inmediatamente. 


¡Buen provecho!

Espero que os haya gustado esta receta tanto como a mí. Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de  Facebook o en  Twitter.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Escachos (rubios) a la gallega

Los escachos o rubios son pescados de carne blanca, muy ricos e ideales para múltiples elaboraciones. Quedan estupendos en los modernos pasteles de pescado, en ensaladas o simplemente hervidos. En casa nos encanta esta variedad de pescado por su sabor y calidad, hoy, lo hemos preparado de una forma muy sencilla: a la gallega. La receta consiste básicamente en cocer las patatas con los escachos para finalizar regándolos con una tradicional ajada. No puede ser más simple ni más rico. ☺

Esta misma receta podéis hacerla con otros pescados: merluza, abadejo, raya...

¡Vamos con los ingredientes para preparar  escachos a la gallega!


INGREDIENTES:
(para 4 raciones)
4 escachos
5 o 6 patatas
1 cebolla
2 hojas de laurel
aceite de oliva
2 dientes de ajo
1 cucharada de pimentón dulce
sal


ELABORACIÓN:

1. Lo primero es limpiar los escachos quitando las tripas y la cabeza. Si no tenéis práctica en limpiar pescado mejor es que pidáis en la pescadería que os lo hagan.

2. A continuación, pelamos, lavamos y cortamos las patatas en rodadas de un centímetro y medio de grosor. Cortamos también los escachos. Normalmente hago dos o tres rodajas de la parte más cercana a la cabeza y dejo la cola del pescado un poco más larga (depende un poco del tamaño, la talla mínima para captura está en 20 cm). No suelo hacer rodajas muy finas, ya que es delgado en comparación con otros como la merluza.

3. Llenamos con agua una cacerola amplia hasta la mitad. Pelamos la cebolla, la partimos en dos y la añadimos junto con las patatas y el laurel.

4. Dejamos que hierva todo a fuego medio unos 12 - 15 minutos. Incorporamos el pescado a la cazuela y salamos. Dejamos cocer unos cinco minutos más y retiramos del fuego.


5. Ahora vamos a preparar la salsa o ajada. Cubrimos con aceite, de forma generosa, el fondo de una sartén mediana. Pelamos y laminamos los dientes de ajo. Ponemos el aceite al fuego y doramos los ajos. Retiramos del fogón para que baje la intensidad de calor y agregamos el pimentón. Removemos para que se mezcle bien, a continuación, añadimos 2 o 3 cucharadas de agua de la cocción del pescado y volvemos a mezclar. 


6. A la hora de servir, escurrimos bien las patatas y el pescado (por ejemplo, con una espumadera). Los colocamos en un plato o fuente y vertemos encima la ajada, evitando el poso de pimentón que queda en fondo de la sartén. 

¡Buen provecho!

Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de  Facebook o en  Twitter. ♥♥♥♥
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