martes, 21 de marzo de 2017

Mermelada de naranjas ecológicas

En casa, cuando tomamos tostadas para desayunar, siempre las untamos con queso y mermelada casera. Nuestros amigos y vecinos suelen regalarnos fruta de sus huertos y aprovecho para prepararla. Son contadas las ocasiones en las que he tenido que comprar mermelada, y la verdad, me encanta hacerlas y ver la despensa llena de tarritos listos para usar en cualquier momento. 

Esta vez hice mermelada de naranjas ecológicas.  Aunque nos gustan mucho en zumo, estas naranjas son tan dulces y sabrosas que tenía ganas de elaborar algo más con ellas. El resultado ha sido maravilloso, la textura está en su punto y la acidez es la justa. Además de utilizarla para untar tostadas, también nos encanta mezclada con yogur natural, en postres y en aperitivos. 


INGREDIENTES:
1.5 kg de naranjas ecológicas
1 limón ecológico
800 gr de azúcar ecológico
600 ml de agua + agua para cocer las mondas



ELABORACIÓN:

1. Lavamos las naranjas y el limón, los secamos y con un pelador les quitamos la monda. Debe quedar muy finita, evitando la parte blanca que es más amarga. Reservamos.

2. Terminaremos de mondar las naranjas retirando todo lo blanco con un cuchillo. Esta parte blanca no la utilizaremos. Cortamos la pulpa de la naranja en dados pequeños, nos aseguramos de que no se cuele ninguna semilla y reservamos.


3. Recuperamos las mondas de naranja y limón para cortarlas en tiras muy finitas. A continuación, las ponemos en una cazuela a hervir, cubiertas con agua, durante diez minutos.


4. Ahora que tenemos todo preparado empezaremos a cocinar la mermelada. En una cacerola ponemos la pulpa de naranja, el azúcar, las mondas bien escurridas, el zumo de medio limón (el mismo que antes habíamos pelado) y los 600 ml de agua. 

5. Cocemos a fuego moderado durante una hora y cuarto aproximadamente. Damos alguna vuelta de vez en cuando para comprobar la textura, que se irá espesando poco a poco a medida que el líquido se reduce. Retiramos del fuego cuando haya espesado pero no tanto como la mermelada que compramos habitualmente, una vez fría espesará más. Si nos pasamos de cocción quedará sólida al enfriar. 


6. Trituramos con una batidora eléctrica hasta conseguir el punto deseado, a mi me gusta encontrar algún tropezón así que la trituro poco. 

Nota: con las cantidades indicadas se obtienen dos tarros y medio como el que veis en la foto. Para conservar la mermelada durante más tiempo hay que esterilizar los tarros que vayan a utilizarse, podéis ver la forma de hacerlo aquí: cómo esterilizar tarro de vidrio.

¡Buen provecho!

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lunes, 20 de marzo de 2017

Bollitos preñados

Siempre que preparo bollitos preñados me vienen a la cabeza maravillosos recuerdos de mi primer viaje a Asturias en pareja. Tan solo fueron cuatro días, pero los aprovechamos bien e invertimos una buena parte del tiempo en degustar platos típicos asturianos, que desde el momento cero nos conquistaron. Qué ricas las fabes, el pitu de caleya, el queso de cabrales, la sidrina... Y como no, los bollinos preñaos.

No quiero ponerme nostálgica así que paso a centrarme en los bollitos, en esta ocasión, caseros, tiernos y sabrosos. Es una receta sin complicación, salvo que no se tenga práctica en el arte de amasar, cuestión que puede solventarse con la ayuda de algún robot de cocina. Tampoco necesitan un amasado especial así que por intentarlo no pasa nada, al fin y al cabo, la mejor forma de aprender es practicando. Para un buen resultado lo mejor es utilizar chorizo asturiano o gallego, y si acompañáis los bollos con un vaso de buena sidra el éxito está garantizado. 


INGREDIENTES
500 gr de harina de fuerza
75 gr de mantequilla en pomada
25 gr de levadura prensada
200 ml de agua templada
10 gr de sal
1 huevo
12 choricitos mini (o 4 normales)
leche (para pintar los bollitos)



ELABORACIÓN:

1. En un bol ponemos la harina en forma de volcán, haciendo un pequeño hueco en el centro. 

2. En medio echamos la mantequilla en dados, el huevo y la sal. 

3. Templamos el agua y disolvemos la levadura en ella. Poco a poco agregamos el agua en el centro del volcán, y al mismo tiempo vamos mezclándola con los demás ingredientes, con ayuda de una cuchara. 

4. La masa comenzará a adquirir consistencia y tendremos que empezar a trabajarla con las manos. Amasamos unos minutos hasta tener una masa homogénea, formamos una bola con ella y dejamos que repose en un bol tapada (espolvorea un poco de harina en el bol para que no se pegue).

5. Cuando la masa haya doblado su volumen (unos 40 minutos que pueden variar en función de la temperatura ambiente) volvemos a amasar para desgasificar. 

6. Formamos un cilindro con la masa y la dividimos en unas doce porciones que se corresponderán con nuestros bollitos. Con cada porción de masa envolvemos un mini chorizo (si utilizamos chorizos enteros, dividimos cada uno en tres) cerrando los bollitos hacia abajo. Los colocamos sobre la bandeja del horno previamente forrada con papel de horno.

7. Dejamos que los bollos fermenten y doblen su tamaño.

8. Precalentamos el horno a 180º. 

9. Mientras, pintamos los bollitos con leche a temperatura ambiente, con cuidados de no presionar  para que no se bajen. 

10. Horneamos durante unos 20 o 25 minutos a 180º. Retiramos del horno y dejamos que enfríen sobre una rejilla. 

¡Buen provecho!

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domingo, 19 de marzo de 2017

Coles de bruselas con tomate y jamón

Las coles de bruselas (repollos de bruselas) son una variedad de col que pertenece a las familia de las crucíferas, al igual que otras como la coliflor o el colinabo. Se caracterizan por su pequeño diámetro y un sabor ligeramente amargo. Normalmente son de color verde, pero también existen variedades rojas o moradas. Destacan por su contenido en vitaminas A, C y ácido fólico, y en general, pos sus múltiples vitaminas y sales minerales.

En esta receta las prepararemos de una forma sencilla, guisadas con tomate natural y jamón curado. Es imprescindible tener un buen pan al lado para mojar... ¡qué rico! Una última recomendación, procurad comprar las coles frescas y no congeladas, aunque son una hortaliza de temporada se pueden cultivar en invernadero todo el año y estarán más ricas. 



INGREDIENTES:
400 gr de coles de bruselas
5 tomates
1 cebolla
1 diente de ajo
120 gr de jamón curado en tacos
1/2 vaso de vino blanco
caldo de carne (el necesario)
aceite de oliva
1 pizca de azúcar
sal



ELABORACIÓN:

1. Ponemos al fuego una cazuela con aceite en el fondo. Cuando se caliente añadimos la cebolla y el ajo picados finitos. Rehogamos e incorporamos el jamón en tacos. Mientras se cocina, pelamos los tomates, les quitamos el corazón, los cortamos en dados pequeños y los agregamos.

2. Seguimos rehogando hasta que el tomate esté casi deshecho. Echamos una pizca de azúcar y el vino. Dejamos que el vapor se evapore durante un par de minutos. Agregamos las coles e inmediatamente las cubrimos con el caldo. Salamos (si fuese necesario, ya que el jamón curado contiene bastante sal) y dejamos que se hagan durante unos 15 minutos a fuego moderado. 

¡Buen provecho!

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viernes, 17 de marzo de 2017

Recetas con bechamel fáciles y ricas

La bechamel es una salsa que se utiliza en muchísimas elaboraciones, incluso sirve de base para otras salsas. Croquetas, gratinados y rellenos son solo algunos de sus usos...

Está muy rica y vale la pena prepararla en casa, pero a veces me comentáis que es difícil hacerla sin que queden grumos. Hace tiempo publiqué un post con todos los trucos para que salga estupenda, así que si tenéis alguna duda podéis consultarlo aquí: bechamel fácil y sin grumos.

Y ahora vamos al lío. Os traigo seis recetas con bechamel que quitan el hipo, y lo mejor, es que todas son fáciles pero muy lucidas. ¡Vamos con ellas!

Para acceder a las recetas, con el paso a paso e ingredientes necesarios, solo hay que pinchar encima del título correspondiente.


Un pastel de origen griego que se elabora alternando capas de berenjena laminada y carne picada, normalmene de cordero, aunque también puede sustituírse por cerdo o ternera.

Fuente: Julia y sus Recetas.



Una de las recetas de bacalao que más me gusta, y es que si algo cocinan a la maravilla en Portugal es el bacalao.

Fuente: Hogar Y Ocio.



Seguimos con pescado pero esta vez lo disfrutamos en forma de lasaña, una idea estupenda para que los niños se lo coman sin rechistar.

Fuente: Cuuking.



Si lo que se buesca es sorprender esta receta es la ideal, parece muy sofisticada pero no tienen nada de difícil. Una plato para lucirte sin esfuerzo.

Fuente: Les receptes que m'agraden.



¡Menudo relleno de lujo para unas berenjenas! La combinación es tan rica y resulta tan sencillo.... 

Fuente: Cocinando con CatMan.



No son los típicos rellenos de boloñesa aunque llevan carne picada. Se aderezan con salsa de soja por eso tienen un toque oriental que les queda de maravilla.

Fuente: Hogar Y Ocio.


Aquí finaliza este recopilatorio. Espero que os haya gustado y que os sea útil. 

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jueves, 16 de marzo de 2017

Mejillones tigre

Los mejillones son un marisco humilde que podemos encontrar en el mercado a muy buen precio. Si tuviese que elegir un solo marisco para el resto de mi vida, sin duda me quedaría con ellos. Con una condición: que sean mejillones gallegos. Me diréis que tiro para la tierra y es verdad, pero cada vez que veo los foráneos, tan paliduchos, flacos y faltos de sabor, se me encoge el estómago.  Así que viva el mejillón de Galicia, grande, sabroso y de un bonito color anaranjado. 

Aunque la mejor forma de apreciar su sabor es simplemente cociéndolos al vapor y aliñándolos con unas gotas de limón, hoy os traigo una receta que queda muy rica y suele servirse como aperitivo: los mejillones tigre. Su nombre está relacionado con el origen picante del plato, pudiendo encontrar tigres "a secas"(poco picantes) o tigres rabiosos (queman en la lengua). Los míos a penas pican, pero podéis adaptar la cantidad de guindilla o incluso suprimirla según vuestras preferencias. 



INGREDIENTES
1 kg de mejillones de Galicia
1/2 vaso de vino blanco
2 hojas de laurel seco
1 cebolla
1 diente de ajo
250 ml de leche
200 ml del caldo de cocer los mejillones 
30 gr de mantequilla
30 gr de harina
1/4 de guindilla
aceite de oliva suave
pimienta molida
sal
Para el rebozado:
harina
2 huevos batidos
pan rallado



ELABORACIÓN:

1. Lavamos los mejillones en agua fría. Si alguno estuviese abierto los descartamos.

2. En una olla echamos el vino, el laurel y los mejillones. Tapamos la olla y llevamos al fuego hasta que  los mejillones se abran.

3. Escurrimos los mejillones y reservamos el caldo de la cocción previamente colado. Dejamos que enfríen y los separamos de las conchas, reservando la mitad de estas para la presentación. Picamos los mejillones en trozos menudos, sin olvidarnos de quitarles los pelillos del interior. Reservamos.

4. Ponemos al fuego una sartén grande con la mantequilla. Cuando esté caliente añadimos la cebolla y el diente de ajo picados muy fino. Rehogamos y agregamos la guindilla y la rama de perejil picadas. Damos un par de vueltas e echamos la harina, removiendo para que se mezcle y se tueste durante un par de minutos. Incorporamos la mitad de la leche templada, sin dejar de dar vueltas para evitar los grumos y que nos quede una buena bechamel. Conforme la mezcla espesa iremos añadiendo más leche y el caldo. 

5. Una vez que hayamos conseguido una textura cremosa se agregan los mejillones picados y se salpimenta. Mezclamos bien y dejamos enfriar.

7. Ahora tenemos que rellenar las conchas con la bechamel de mejillones, ayudándonos de una cuchara.  A continuación, preparamos tres platos: uno con harina, otro con huevo batido y otro con pan rallado. Rebozamos los mejillones pasándolos por la harina, el huevo y el pan rallado, en este orden. 

8. Ponemos a calentar una sartén con abundante aceite. Freímos los mejillones colocándolos con la concha hacia abajo y regándolos con aceite por encima, con ayuda de una espumadera. Así evitaremos darles la vuelta y que se rompan. Una vez que estén dorados los retiramos de la sartén y los colocamos sobre papel absorbente. Servir en unos minutos para que no enfríen, están más ricos calientes. 

¡Buen provecho!

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martes, 14 de marzo de 2017

Filetes rusos rellenos de queso y bacon

El filete ruso es una preparación a base de carne picada y otros ingredientes, que se aplasta para que se asemeje a un bistec y posteriormente se cocina en una sartén o parrilla. Puede incluir o no relleno, siendo este de lo más variopinto. Con frecuencia, encontramos filetes rusos en el súper elaborados de forma industrial, pero creedme si digo que el sabor no tiene nada que ver con los que se hacen en casa. 

A la hora de comprar la carne para hacerlos, lo mejor es elegir una pieza que nos guste y pedir que nos la piquen. La carne que viene en bandejas lleva muchísimos añadidos, desde harinas hasta extraños conservantes y aditivos. La receta es muy fácil y se prepara en un periquete. Podéis hacer los filetes rellenos de queso y bacon o solos, pero los primeros están más buenos para mi gusto. Si sois muy queseros poned dos lonchas de queso por filete en lugar de una y disfrutad del plato. 



INGREDIENTES:
1 kg de carne picada de ternera
1 huevo
2 dientes de ajo
4 rebanadas de pan de molde
1/4 vaso de leche
1 ramita de perejil
1 loncha de queso para cada filete
1 loncha de bacon para cada filete
pan rallado (el necesario)
aceite de oliva suave
pimienta molida
sal



ELABORACIÓN:

1. En primer lugar, cortamos el pan en dados y lo colocamos en una tacita. Añadimos la leche y presionamos con una cuchara para que se empape bien. 

2. En un cuenco grande ponemos la carne picada, el ajo y el perejil picados, el huevo, la miga remojada, una pizca de pimienta recién molida y sal al gusto. Mezclamos bien todo. 

3. Sobre una tabla de cocina espolvoreamos pan rallado. Cogemos una porción de la mezcla de carne con las manos y la aplastamos contra la tabla para formar un filete fino  pero consistente.  Encima colocamos una loncha de queso y otra de bacon, si sobresalen podemos doblarlas o cortarlas. Tomamos otra porción de carne del mismo tamaño que la anterior, la colocamos sobre el embutido y la aplanamos, poniendo un poco de pan rallado en las manos para que no se nos peguen. Nos quedará un único filete con el embutido en medio, procurad que los bordes queden bien sellados. Pasamos el filete por más pan rallado si fuese necesario para asegurarnos de que queda bien rebozado.

4. Seguimos haciendo filetes hasta terminar con toda la carne. 

5. Ponemos una sartén a fuego moderado con aceite. Cuando esté caliente freímos los filetes rusos por tandas,  asegurándonos de que la carne quede bien cocinada por ambos lados. Conforme estén hechos, los colocamos en una fuente con papel absorbente para librarnos del exceso de grasa. 

¡Buen provecho!

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lunes, 13 de marzo de 2017

Bollos suizos

El bollo suizo es un dulce tipo brioche muy popular. Prácticamente se encuentra en todas las pastelerías y la mayoría lo hemos probado alguna vez. Recuerdo con añoranza las fiestas del colegio, en honor a nuestro patrón, en las que las monjitas nos daban un bollito suizo y una chocolatina. Era un tiempo feliz y tranquilo... Y aunque no puedo volver al pasado, sí puedo traer al presente los bollos suizos. Y la chocolatina, que no se me olvide...

La receta la hice totalmente a mano, pero si tenéis algún robot amasador podéis utilizarlo. No tiene complicación salvo el propio amasado. Debemos respetar los tiempos de fermentación, que son dos, y dependerán de la temperatura ambiente de vuestra casa. Los ingredientes son "de andar por casa" así que no os será difícil conseguirlos. Solo añadir que los bollitos nos encantaron, algunos los comimos con chocolatina y otro solos. Salieron muy amarillitos por dentro, puesto que llevan huevos de gallinas felices. Como siempre digo, cuánta mayor calidad en los ingredientes mejor saldrá la receta. 



INGREDIENTES
Para la masa:
400 gr de harina de fuerza (la mía de Gallo)
100 ml de leche
2 huevos
75 gr de mantequilla en punto pomada
25 gr de levadura prensada (de panadería)
75 gr de azúcar blanca
5 gr de sal
Para el acabado: 
1 huevo batido
100 gr de azúcar blanca
3 cucharadas de agua


ELABORACIÓN:

1. En un cuenco grande ponemos la harina, el azúcar y la sal. Mezclamos.

2. En el centro, hacemos un hueco a modo de volcán, e incorporamos la mantequilla en dados, la leche templada y la levadura desmigada. Comenzamos a mezclar con una cuchara para deshacer la levadura y la mantequilla. Agregamos los huevos y seguimos trabajando la masa, que empezará a adquirir mayor consistencia. Es el momento de amasar con las manos durante un buen rato. La masa resultante será ligeramente pegajosa pero manejable.

3. Hacemos una bola con la masa y la ponemos en un cuenco espolvoreado con harina y cubierto con un paño.  Dejamos que fermente en lugar cálido hasta que doble su volumen. La mía tardó casi tres horas en subir, pero depende mucho de la temperatura ambiente.

4. Una vez que la masa haya fermentado volvemos a amasarla para desgasificar. Hacemos un cilindro con ella y la dividimos en pequeñas porciones a las que daremos la forma de bollo, teniendo en cuenta que fermentará de nuevo y doblarán su volumen. Colocamos los bollitos sobre la placa del horno previamente forrada con papel vegetal (papel de horno) y esperamos hasta que la masa vuelva a subir. Es conveniente dejar una buena separación entre bollo y bollo para que no se toquen cuando aumente la masa. 

5. Precalentamos el horno a 180º.

6. Mientras, prepararemos el acabado de los bollitos. Los pintamos con huevo batido y hacemos en el centro de cada uno un corte poco profundo. En una tacita mezclamos el azúcar y el agua. Añadimos un poco de este azúcar humedecido sobre los bollos, especialmente en la zona del corte. 

7. Horneamos durante 20 minutos con ventilados, a 180º. Retiramos del horno y dejamos enfriar los bollos sobre una rejilla.

¡Buen provecho!

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sábado, 11 de marzo de 2017

Conejo a la cazadora

Sé que muchos me diréis que la carne de conejo no os gusta o que os da grima comerla. La buena noticia es que esta receta también se puede hacer con pollo. Y la verdad, conozco muy poquita gente a la que no le guste el pollo. La salsa cazadora (chasseur) es típica de la cocina francesa, y entre sus ingredientes contiene champiñones o setas salteados con mantequilla y tocino. Existen muchas versiones del conejo a la cazadora, yo me limitaré a dejaros la mía y espero que os guste.

El conejo es una carne blanca que nos aporta unas 140 calorías por cada 100 gramos. Contiene importantes cantidades de vitaminas del grupo B y minerales como hierro, zinc y magnesio, además de buenas proteínas.  Resulta fácil de digerir y tiene poca grasa. También es bajo en sodio y colesterol. Además de estas buenas cualidades, el conejo admite una gran variedad de preparaciones en la cocina, por lo que podemos concluir que es un alimento muy recomendable para nuestra dieta.




INGREDIENTES:
1 conejo troceado
1 cebolla
1 diente de ajo
100 gr de jamón curado
2 tomates
1 ramita de perejil
1 ramita de tomillo 
300 ml de vino blanco
200 gr de champiñones
3 - 4 rebanadas de pan de pueblo
2 nueces de mantequilla
aceite de oliva
pimienta recién molida
sal


ELABORACIÓN:

1. Ponemos una cacerola al fuego con un poco de aceite en el fondo y una nuez de mantequilla. Cuando esté caliente añadimos la cebolla picada,  el ajo picado y el jamón curado cortado en taquitos. Rehogamos hasta que la cebolla se vuelva transparente. Entonces, con una espumadera retiramos todo de la cacerola, dejando solo la grasa. Reservamos. 

2. Salpimentamos los trozos de conejo,  y la misma cacerola con el  aceite y la mantequilla, lo doramos a fuego vivo para que la carne se selle y quede jugosa por dentro. 

3. Cuando el conejo esté dorado añadimos los tomates pelados y rallados. Removemos y dejamos que se cocinen un par de minutos. A continuación, incorporamos el vino, una ramita de perejil y otra de tomillo. Volvemos a introducir en la cacerola el sofrito de cebolla, ajo y jamón. Rectificamos de sal si fuese necesario. Cerramos la tapa y dejamos que se cueza durante unos 20 -25 minutos. 

4. Mientras, haremos los champiñones y los picatostes. Quitamos la parte terrosa del tallo a los champis. Los lavamos e inmediatamente los secamos muy bien con papel absorbente. Los cortamos separando el tallo de la cabeza y dividiendo esta última en cuatro.  

5. Cortamos el pan en cuadraditos para hacer los picatostes. Ponemos una sartén al fuego con dos o tres cucharadas de aceite en el fondo. Cuando esté caliente freímos los costroncitos de pan y reservamos. En la misma sartén, añadimos una nuez de mantequilla y salteamos los champiñones a fuego vivo. Reservamos.

6. Pasado el tiempo de cocción del conejo lo retiramos del fuego. En una fuente colocamos los trozos de conejo. Añadimos los champiñones salteados a la salsa que haya quedado en la cacerola y la vertemos sobre el conejo (si es mucha ponemos solo una parte). Para finalizar, agregamos a la fuente los picatostes, distribuyéndolos por toda la superficie.

7. Llevamos a la mesa de inmediato,  poniendo la fuente en el centro para que cada comensal pueda servirse la ración que desee.

¡Buen provecho!

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