sábado, 14 de enero de 2017

Mousse de queso sin azúcar

Hoy toca tarta sin azúcar, alguna que otra vez me la habían pedido y por fin le ha llegado su turno. La he hecho pensando en quienes que por problemas de salud tienen prohibido el azúcar, para que puedan darse un capricho de vez en cuando. Ojo, sin azúcar no significa que esté exenta de calorías, ya veis que entre los ingredientes hay nata, mantequilla, galletas...

Como me encanta la textura de mousse, y porsupuestísimo las tartas de queso, mi primera tarta sin azúcar tenía que ser una mousse de queso. Suave, esponjosa y con un toque de frutos rojos para aumentar sus encantos. No me digáis que no os apetece un pedacito... Queda pendiente hacer la versión light, que probablemente no será una mousse pero sí una tarta de queso baja en calorías y sin azúcar. 



INGREDIENTES:
200 gr de galletas tipo digestive sin azúcar
120 gr de mantequilla en pomada
350 gr de queso crema (de untar)
150 ml de leche
2 huevos
500 ml de nata para montar 
6 hojas de gelatina neutra
20 ml de edulcorante líquido
Para decorar:
frutos rojos (fresas, frambuesas, grosellas)
hojas de menta fresca



ELABORACIÓN:

1. Comenzamos haciendo la base de la tarta. Trituramos las galletas en un robot de cocina, o bien introduciéndolas en una bolsa y machacándolas hasta reducirlas a polvo. 

2. Mezclamos bien las galletas molidas con la mantequilla en punto pomada, a continuación, forramos con esta mezcla la base de un molde desmontable de 22 cm de diámetro (es aconsejable cubrir antes el fondo del molde con papel de horno).

3. Presionamos la base de galletas con ayuda de una cuchara, intentando dejarla lo más lisa posible. Si hace mucho calor y no nos apetece encender el horno dejamos la base así. De lo contrario, podemos hornearla durante 5 minutos a 180ª, así conseguiremos que se despegue mucho mejor del molde a la hora de cortar la tarta. Reservamos.

4. Ahora vamos a hacer la mousse. En primer lugar montamos la nata y la reservamos en la nevera. Si quieres que te quede la nata estupenda te dejo unos cuantos trucos para montarla en el siguiente enlace: trucos para montar la nata rápido y sin esfuerzo

5. Separamos las claras de las yemas.  Ponemos un cazo a fuego suave con las yemas, el queso y la leche. Removemos con una varilla para que los ingredientes se integren, con cuidado de que la mezcla no llegue a hervir. Cuando esté caliente añadimos una a una las hojas de gelatina, que previamente habremos remojado en agua fría unos cinco minutos, y removemos para que se deshagan. Retiramos del fuego y pasamos la mezcla a un cuenco de tamaño grande, si es de cristal mejor. 

6. Dejamos que la mezcla del cuenco pierda calor pero sin que se cuaje. Mientras, montamos las claras a punto de nieve firme.

7. Una vez que la mezcla de queso se haya atemperado añadimos el edulcorante y removemos (es mejor añadirlo en frío porque algunos edulcorantes pierden sus propiedades al calentar). 

8. Por último, vamos a agregar la nata  y las claras montadas. Lo haremos en tres o cuatro veces, comenzando por la nata, y mezclando con moviemientos envolventes de abajo hacia arriba. 

9. Vertemos la crema de mousse sobre la base de galletas que habíamos reservado. Alisamos la superficie con una lengua de cocina o una cuchara y dejamos que cuaje en la nevera durante un mínimo de seis horas. 

10. Desmoldamos la tarta con cuidado, si fuese necesario pasamos un cuchillo por los bordes. Decoramos al gusto con los frutos rojos y las hojas de menta, o bien,  con lo que cada uno elija. 



















¡Buen provecho!

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viernes, 13 de enero de 2017

Seis recetas fáciles, ricas y divertidas con calabacín


Después del parón navideño vuelvo a la rutina de publicar semanalmente un recopilatorio donde incluyo recetas de blogs amigos.

Durante las fiestas todos nos hemos pasado bastante con la comida, por eso el recopilatorio de hoy tendrá como protagonista un vegetal que aporta muy poquitas calorías: el calabacín. Todos los platos son súper fáciles y hasta divertidos, así que pongamos una pizca de verde en nuestras vidas y vamos a disfrutar de la buena cocina. 

CHIPS DE CALABACÍN Y PARMESANO

Comenzamos con esta receta del blog Les receptes que m'agraden, un delicioso y sano aperitivo para disfrutar en familia.

Solamente hay que cortar los calabacines en finas rodajas, condimentarlos y rociarlos con queso. Luego se hornean y listo, ¡Un picoteo diez!

Para ver la receta pincha aquí: chips de calabación y parmesano. 


PUDIN DE CALABACÍN Y RICOTTA

Continuamos con un delicioso pudin salado.  El calabacín queda totalmente camuflado en el pudin, así que si no te gusta notar la verdura a la hora de comer esta es tú receta. 

Para hacer este plato hay que cocinar el calabacín al vapor. Luego se tritura con los demás ingredientes: huevos, harina, queso... Y por último se hornea. Es realmente sencillo y queda precioso.

Puedes ver la receta pinchando aquí: pudin de calabacín y ricotta.


REVUELTO DE CALABACÍN CON QUESO

El siguiente plato es de Julia y sus Recetas, un estupendo revuelto que en esta época viene ideal para ayudarnos a mantener la linea. 

Tendremos que pochar un poco de cebolla con el calabacín debidamente cortado, luego se añade queso en las cantidades que Julia nos indica, y para finalizar, se le pone un toque de huevo al revuelto. ¡No puede ser más fácil ni más rico!

Puedes ver la receta completa pinchando aquí: revuelto de calabacín con queso.



CALABACINES RELLENOS DE QUESO FETA

Del blog Cocinando con CatMan me he traído una receta muy molona que estará lista en poco tiempo: unos deliciosos calabacines con queso feta. 

Hay que preparar una pasta de queso a la que se añade aceitunas, orégano, pimienta.... Luego se cortan los calabacines en rodajas, se rellenan como si fuesen un sandwich y se cocinan a la plancha. ¡Un plato delicioso y saludable!

Puedes ver toda la receta pinchando aquí: calabacines rellenos de queso feta. 



ROLLITOS DE CALABACÍN CON QUESO CAMEMBERT

Desde Cuuking nos llegan estos vistosos y ricos rollitos de calabacín. Se preparan en un periquete y están de vicio.

Tendremos que cortar los calabacines en láminas, a lo largo. Se condimentan y se hornean con un poquito de aceite. Por último, se rellenan las láminas con tomate seco y queso, se les da forma de rollito y solo queda disfrutar de este delicioso plato. 

Para ver la receta completa solo tienes que pinchar aquí: rollitos de calabacín y camembert.


VARITAS DE CALABACÍN CON REBOZADO CRUJIENTE

Para finalizar, os traigo estas varitas o fingers que son ideales para un buen picoteo. 

Tendremos que cortar los calabacines en tiras del tamaño de un dedo. A continuación se rebozan. Primero se pasan por una mezcla de harina y otros condimentos, luego, por huevo batido, y para finalizar, se bañan en cereales crujientes. Solo queda freír las varitas y ya podremos disfrutarlas.

Puedes ver la receta completa pinchando aquí: varitas de calabacín con rebozado crujiente.



Hasta aquí llega el recopilatorio de hoy, espero que os haya gustado y os sea útil. 

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miércoles, 11 de enero de 2017

Albóndigas al curry

Hoy en casa hemos comido albóndigas.  Mi intención era preparar las de siempre, con su salsa de tomate, y para acompañar,  espaguetis. Hasta que me di cuenta de que no quedaban tomates, ni salsa de tomate, ni nada que se le pareciese...  Así surgió el "plan b", cuyo resultado fueron estas albóndigas en salsa de curry que complementamos con un arroz basmati. Casi agradezco que no hubiese tomates, repetiremos este plato seguro. 

La receta no es nada complicada, las albóndigas son las de siempre pero con otra salsa. Sabrosas, sencillas y ricas. Eso sí, os aconsejo que compréis un buen curry, mejor en una tienda especializada, porque no todos son iguales ni de la misma calidad. Y ahora, ¡vamos con la receta!


INGREDIENTES

Para las albóndigas: 600 gr de carne picada (de ternera, cerdo o mixta), 100 gr de miga de pan remojada en leche, 1/4 de cebolla, 1 diente de ajo, 1 huevo, 1 ramita de perejil, harina, aceite de oliva, pan rallado si fuese necesario, pimienta y sal.

Para la salsa: 1 cebolla, 2 zanahorias, 2 cucharadas rasas de curry amarillo,  1 vasito de vino blanco, caldo de pollo, pimienta y sal



ELABORACIÓN:

1. Comenzamos preparando las albóndigas. En un recipiente ponemos la carne, con la cebolla y el ajo picados muy finitos (los míos en picadora), la miga de pan escurrida y en trocitos,  el perejil picado y el huevo. Salpimentamos al gusto y mezclamos bien.

2. Tomamos pequeñas porciones de carne, de una en una, y vamos formando las típicas bolitas de albóndiga y pasándolas por harina. Si la mezcla resulta demasiado blanda para manipularla podemos añadir un poco de pan rallado.

3. Una vez que tengamos todas las bolitas formadas, ponemos al fuego una sartén con abundante aceite y las freímos hasta que estén bien doradas. Reservamos.

4. Por otra parte, ponemos una cacerola al fuego con un fondo de aceite (si queréis podéis utilizar el que os haya sobrado de freír las albóndigas). Añadimos la cebolla y las zanahorias picadas y las sofreímos. Incorporamos el vasito de vino y el curry. Removemos y dejamos que se evapore el alcohol un par de minutos. Agregamos las albóndigas y caldo de pollo casi hasta cubrirlas. Salpimentamos al gusto y dejamos que se cocinen a fuego suave unos 15 o 20 minutos, moviéndolas de vez en cuando para que no se peguen. Veréis que la salsa se irá espesando a medida que el líquido se consume, si fuese necesario añadid un poco más de caldo. 

5. A la hora de servir podéis poner las albóndigas con la salsa tal cual os haya quedado, o bien, triturar la salsa con una batidora eléctrica y volver a calentarla con las albóndigas justo antes de emplatar. 

¡Buen provecho!

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martes, 10 de enero de 2017

Lentejas con vegetales

Lentejas, si quieres las comes y si no... 

Y si no te estarás perdiendo un plato saludable y rico. Con muchas menos calorías de las que imaginas porque lo que más engorda de las lentejas es a menudo su acompañamiento,  en este caso, a base de vegetales que contienen muy pocas calorías

Os garantizo que estas lentejas con vegetales están divinas. Son un plato muy completo que no necesita carne para tener un exquisito sabor. Lo que más me gusta es encontrar los trocitos de calabaza y judía, y como no, mojar un poquito de pan en la salsa. Además, si algún vegetal no os convence, solo tenéis que omitirlo o cambiarlo por otro de vuestro gusto. Afortunadamente, las lentejas son muy agradecidas y prácticamente admiten cualquier verdura que querramos añadir

Seguro que la mayoría ya habréis cocinado lentejas vegetales alguna vez, ¿se parece vuestra receta a la mía, o por el contrario, no tiene nada que ver?



INGREDIENTES:
350 gr de lentejas
1 cebolla
2 dientes de ajo
1 puerro
1/4 pimiento rojo
1/2 calabacín
4 zanahorias
300 gr de  calabaza
200 gr de judías verdes
2 tomates
2 hojas de laurel seco
1 cucharada de pimentón
aceite de oliva
sal


ELABORACIÓN:

1. El día anterior ponemos las lentejas en remojo. Este paso se puede omitir pero a la hora de cocinar las legumbres tardarán más tiempo en estar tiernas.

2. Escurrimos las lentejas y las echamos en una cacerola cubiertas con agua fría, de forma que el agua sobrepase unos tres dedos a las lentejas. Añadimos dos hojas de laurel y ponemos todo al fuego. 

3. Mientras, vamos a preparar los vegetales. Pelamos la cebolla, los ajos, las zanahorias y la calabaza. Quitamos las puntas, semillas y partes no comestibles a todos los vegetales que lo requieran. A continuación los lavamos, los escurrimos y los secamos con un paño limpio.

4. Picamos todos los vegetales; la calabaza y las judías un poquito más grandes para que se noten y den gracia al potaje. Ponemos una sartén al fuego con un fondo de aceite. Cuando esté caliente añadimos la cebolla, el ajo y el puerro. Una vez que comiencen a estar blanditos iremos incorporando los demás vegetales y pochándolos poco a poco, dejando para el final el tomate puesto que suele tener más agua. Hecho el sofrito, lo retiramos del fuego. 

5. Con las lentejas  hirviendo y más o menos a media cocción, agregamos el sofrito anterior a la cazuela. Damos algunas vueltas y añadimos una cucharada de pimentón dulce.  Por último, salamos al gusto y cocinamos a fuego medio hasta que las lentejas estén tiernas. Si fuese necesario agregamos agua durante la cocción para que no queden demasiado espesas. 

¡Buen provecho!

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martes, 3 de enero de 2017

Tortitas de miel (con harina de garbanzos)

Tenía claro que la primera receta que publicaría este año estaría relacionada con el desayuno. Al fin y al cabo, es la comida más importante y tal vez la más olvidada. ¿Imagináis la cantidad de personas que no desayunan o que simplemente se toman un café? ¿Y qué me decís de los niños que van al colegio sin probar bocado? 

Me encanta desayunar bien, sin prisas y con algún dulce casero que complemento con lácteos y fruta. Pueden ser tortitas de miel como hoy, o un bizcocho, o galletas, o magdalenas... No me gusta comprar bollería ni galletas, no digo que nunca lo haga pero prefiero saber qué ingredientes lleva lo que me voy a comer.  Y para eso lo mejor es prepararse uno mismo la comida, no es tan complicado, solo hay que poner un poco de ganas y al final quien gana eres tú

Un último apunte antes de pasar a la receta. Para hacer estas tortitas utilicé harina de garbanzos, la razón es simplemente que me apetecía probar esta harina y ver qué tal funciona en repostería. Se trabaja prácticamente igual que la harina de trigo, su textura es la misma y lo que sí cambia es el color más amarillo y el inevitable sabor a garbanzo. No contiene gluten y por tanto puede incorporarse a la dieta de personas celiacas. Si no os gustan los garbanzos  o no tenéis esta harina a mano la podéis sustituir por harina de trigo, la que utlilicéis normalmente, y santas pascuas. ¡A disfrutar de las tortitas!


INGREDIENTES:
200 gr de harina de garbanzos
175 ml de leche (entera, desnatada o semi)
2 huevos
4 cucharadas soperas de miel
2 cucharadas soperas de azúcar moreno
1 cucharada rasa de levadura química
mantequilla o aceite de oliva (para la sartén)




ELABORACIÓN:

1. En un bol batimos los huevos con la miel y el azúcar. Añadimos la leche y mezclamos bien. 

2. A continuación, incorporamos la harina y la levadura previamente tamizadas. Removemos con una varilla hasta que la mezcla sea homogénea, asegurándonos de que no quedan grumos. Dejamos reposar media hora en la nevera. 

3. Ponemos a fuego suave (nº 4 en mi vitro) una sartén pequeña untada con mantequilla o unas gotitas de aceite. Cuando esté caliente, con ayuda de un cucharón, vertemos un poco de la mezcla procurando que se extienda por toda la superficie de la sartén. Daremos la vuelta a la tortita una vez que empiece a burbujear y que los bordes se despeguen fácilmente. Esperamos que se dore por el otro lado y retiramos a un plato. 

4. Repetimos el paso anterior hasta terminar la masa, sin olvidar engrasar la sartén cada vez que se haga una nueva tortita. 

5. Servimos las tortitas acompañadas de fruta, queso, miel, mermelada... ¡lo que más os guste!

¡Buen provecho!

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viernes, 23 de diciembre de 2016

Carpe Diem y... ¡Feliz Navidad!

Un año más vengo a felicitaros la Navidad, esperando que el espíritu de estas fiestas invada vuestro hogar y os acompañe a lo largo de la vida. 

Deseo transmitir mi ánimo a quienes estáis pasando por momentos difíciles, en especial a las compañeras blogueras que recientemente habéis perdido a familiares muy queridos. 

Igualmente deseo, a quienes tenéis algún problemilla de salud, una pronta recuperación y que el nuevo año solamente traiga cosas buenas. 

La vida está llena de desafíos y batallas, algunos se pierden y otros no. 

Aceptemos las derrotas con dignidad, seamos conscientes de que solo hay una vida y que debemos mostrarle nuestra mejor cara. Vivamos los éxitos con alegría e intentemos hacer felices a quienes nos rodean y a nosotros mismos. Busquemos el lado positivo de las cosas, disfrutemos de la buena compañía y brindemos por lo que nos haga reír. 


Carpe Diem amigos... ¡Feliz Navidad!




martes, 20 de diciembre de 2016

Pastel de salmón, sin horno

Hoy vamos a preparar un pastel de pescado, en concreto de salmón fresco, un plato tan sencillo que ni siquiera tendremos que encender el horno para que nos quede estupendo. La textura de este pastel de salmón es muy similar a la del famoso pastel de cabracho, puede untarse en tostadas y por eso resulta ideal como entrante. Quedará de lujo en la mesa de navidad o en cualquier otra celebración. 

Para esta receta debemos tener un buen caldo de pescado, si simplemente cocemos el salmón en agua perderemos mucho sabor. En cuanto al resto de ingredientes, lo más importante que que el salmón esté bien fresco y que el queso crema no sea demasiado fuerte, de esta manera no solapará el sabor del pescado. Y ahora, ¡vamos con la receta! 


INGREDIENTES:
600 gr de lomo de salmón fresco
200 gr de queso en crema (queso de untar)
250 gr de nata
caldo de pescado
6 hojas de gelatina neutra
pimienta 
sal



ELABORACIÓN:

1. En primer lugar, coceremos el pescado en el caldo. Una vez que esté listo lo escurrimos, dejamos que enfríe y lo desmenuzamos retirándole la piel y las posibles espinas. Reservamos el caldo para utilizarlo más adelante. 

2. En un bol ponemos el salmón desmenuzado, la nata, el queso, una pizca de sal y pimienta al gusto. Con ayuda de la batidora trituramos todo. Reservamos.

3. En un cazo calentamos 250 ml de caldo de pescado sin que llegue a hervir. Añadimos una a una las hojas de gelatina (previamente remojadas en agua fría durante unos cinco minutos) y removemos para que se disuelvan. Retiramos del fuego y esperamos a que el caldo se atempere.

4. Forramos un molde tipo plum-cake con papel film. Añadimos el caldo de pescado a la mezlca de salmón que teníamos reservada en el bol, mezclamos bien y vertemos en el molde. 

5. Introducimos en la nevera y esperamos a que el pastel esté completamente cuajado antes de desmoldar servir, como mínimo unas seis horas, yo suelo dejarlo de un día para otro. 






¡Buen provecho!

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viernes, 16 de diciembre de 2016

Natillas de turrón

Creía que este mes sería tranquilito, pero se me multiplican las tareas como la espuma y me queda muy poco tiempo para dedicar al blog. Hoy, por fin tengo un hueco para pasarme por aquí y dejaros una receta sencilla, rápida, rica y navideña. De aquí a finales de año intentaré publicar algunas más que os puedan servir de inspiración para la época de fiestas que se avecinan. 

Estas natillas de turrón las he hecho pensando en las personas a las que no les agrada el turrón blando porque les resulta empalagoso. Las natillas tienen un sabor más suave y menos duzón, pero conservan la esencia a turrón y poseen una textura cremosa. Son un estupendo postre para Navidad, que bien presentado lucirá estupendo en la mesa sin necesidad de gastarnos un dineral en dulces.


INGREDIENTES:
1 tableta de turrón blando
1 l de leche
3 cucharadas de azúcar
2 cucharadas de maizena
4 yemas de huevo
Para decorar:
almendra crocante en cubitos
hojas de menta fresca
barquillos de galleta


ELABORACIÓN:

1. En un cuenco o recipiente similar mezclamos el azúcar, la maizena y las yemas procurando que no queden grumos. 

2. Por otra parte, calentamos la leche con el turrón cortado en trocitos. Removemos para que se deshaga el turrón sin dejar que la leche llegue a hervir. Si fuese necesario pasamos la batidora para que ambos ingredientes se integren.

3. Una vez que el turrón se haya derretido en la leche, añadimos la mezcla de yemas que teníamos reservada (sin retirar del fuego) y removemos hasta que el conjunto espese, adquiriendo la típica textura de natilla. 

4. Retiramos del fuego y vertemos en vasitos o cuencos individuales. Dejamos enfríar e introducimos en la nevera durante un mínimo de dos horas antes de servir. Decoramos al gusto, en este caso, con almendra crocante y barquillos de galleta. 

¡Buen provecho!

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