jueves, 16 de marzo de 2017

Mejillones tigre

Los mejillones son un marisco humilde que podemos encontrar en el mercado a muy buen precio. Si tuviese que elegir un solo marisco para el resto de mi vida, sin duda me quedaría con ellos. Con una condición: que sean mejillones gallegos. Me diréis que tiro para la tierra y es verdad, pero cada vez que veo los foráneos, tan paliduchos, flacos y faltos de sabor, se me encoge el estómago.  Así que viva el mejillón de Galicia, grande, sabroso y de un bonito color anaranjado. 

Aunque la mejor forma de apreciar su sabor es simplemente cociéndolos al vapor y aliñándolos con unas gotas de limón, hoy os traigo una receta que queda muy rica y suele servirse como aperitivo: los mejillones tigre. Su nombre está relacionado con el origen picante del plato, pudiendo encontrar tigres "a secas"(poco picantes) o tigres rabiosos (queman en la lengua). Los míos a penas pican, pero podéis adaptar la cantidad de guindilla o incluso suprimirla según vuestras preferencias. 



INGREDIENTES
1 kg de mejillones de Galicia
1/2 vaso de vino blanco
2 hojas de laurel seco
1 cebolla
1 diente de ajo
250 ml de leche
200 ml del caldo de cocer los mejillones 
30 gr de mantequilla
30 gr de harina
1/4 de guindilla
aceite de oliva suave
pimienta molida
sal
Para el rebozado:
harina
2 huevos batidos
pan rallado



ELABORACIÓN:

1. Lavamos los mejillones en agua fría. Si alguno estuviese abierto los descartamos.

2. En una olla echamos el vino, el laurel y los mejillones. Tapamos la olla y llevamos al fuego hasta que  los mejillones se abran.

3. Escurrimos los mejillones y reservamos el caldo de la cocción previamente colado. Dejamos que enfríen y los separamos de las conchas, reservando la mitad de estas para la presentación. Picamos los mejillones en trozos menudos, sin olvidarnos de quitarles los pelillos del interior. Reservamos.

4. Ponemos al fuego una sartén grande con la mantequilla. Cuando esté caliente añadimos la cebolla y el diente de ajo picados muy fino. Rehogamos y agregamos la guindilla y la rama de perejil picadas. Damos un par de vueltas e echamos la harina, removiendo para que se mezcle y se tueste durante un par de minutos. Incorporamos la mitad de la leche templada, sin dejar de dar vueltas para evitar los grumos y que nos quede una buena bechamel. Conforme la mezcla espesa iremos añadiendo más leche y el caldo. 

5. Una vez que hayamos conseguido una textura cremosa se agregan los mejillones picados y se salpimenta. Mezclamos bien y dejamos enfriar.

7. Ahora tenemos que rellenar las conchas con la bechamel de mejillones, ayudándonos de una cuchara.  A continuación, preparamos tres platos: uno con harina, otro con huevo batido y otro con pan rallado. Rebozamos los mejillones pasándolos por la harina, el huevo y el pan rallado, en este orden. 

8. Ponemos a calentar una sartén con abundante aceite. Freímos los mejillones colocándolos con la concha hacia abajo y regándolos con aceite por encima, con ayuda de una espumadera. Así evitaremos darles la vuelta y que se rompan. Una vez que estén dorados los retiramos de la sartén y los colocamos sobre papel absorbente. Servir en unos minutos para que no enfríen, están más ricos calientes. 

¡Buen provecho!

Nos vemos en la siguiente publicación, mientras podéis encontrarme en mi página de  Facebook , en  Twitter, en Google +Pinterest e Instagram.


10 comentarios:

  1. Yo los hago pero sin picante, los encuentro más ricos, no somos nada atrevidos en cuanto a este sabor se refiere. Te han quedado con un aspecto de lo más atractivo, tus comensales se pondrán muy contentos.
    Un beso.

    ResponderEliminar
  2. jajaja además para rellenarlo mucho mejor los gallegos al ser más hermosos :o) En Bretaña saben a gloria pero son tan pequeños que no hay quien los rellene.
    Qué ricos !
    Besos,
    Palmira

    ResponderEliminar
  3. Uummmmmmmmmm como nos gustan ,hace tiempo que no los hago ultimamente me gustan al vapor sin mas o en escabeche aun los hice ayer al salir de trabajar me pase por la pescaderia para comprar pescado para la cena y me traje tres kg de ellos Te han quedado de relujo.
    Bicos mil wapa.

    ResponderEliminar
  4. Alicia yo adoro los mejillones y por supuesto como los gallegos ninguno, me gustan al vapor, y calientes, así que cuando los compro para algún arroz, ensalada o similar, siempre cuento con llevar unos pocos de más porque seguro desaparecen por arte de magia, jajaja...
    Tus mejillones, me los comería con los ojitos cerrados así sin preguntar. ¡Buenísimos!
    Besos.

    ResponderEliminar
  5. Me encantan los mejillones y así los pongo casi siempre en todas las fiestas, en casa gustan mucho, te han quedado fabulosos y para un aperitivo son un vicio, que ricos, ahora mismo me tomaría unos cuantos...Bess

    ResponderEliminar
  6. Assim nunca provei. Devem ser deliciosos.
    Beijinhos

    ResponderEliminar
  7. Menuda forma de comer mejillones, pura delicia y te doy completamente la razón en la calidade de los mejillones de tu tierra y los tigres son espectaculares piquen o no piquen, ¡recetón!
    ¡Un abrazo y feliz fin de semana!

    ResponderEliminar
  8. https://miyomasdulce.blogspot.com.es/

    ResponderEliminar
  9. También los mejillones son uno de mis preferidos, y aunque también los hago de mil formas me sigo quedando con unos buenos mejillones al vapor, no tienen comparación.
    Los tigres también me gustan, no les hago ningún asco claro que no, y lo que nos traes tienen una pintaza que te mueres!
    Un besote

    ResponderEliminar
  10. No sabes lo que disfrutamos mi marido y yo con los mejilloens, son una delicia, de cualquier forma preparados y así deliciosos!!

    ResponderEliminar

Me encanta leer vuestros comentarios, gracias por visitarme.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...