Se pueden hacer croquetas de casi cualquier ingrediente, me encantan todas, pero con dos condiciones: que sean caseras y recién hechas. Sí... ya sé que a muchos de vosotros también os gustan frías, pero es que a mí, bien calentitas, me vuelven loca.
Las croquetas forman parte de lo que se denomina cocina de aprovechamiento, es común emplear sobras de otras comidas para transformarlas en un delicioso plato de croquetas. En esta ocasión el reciclaje le tocó a unos chorizos asados que sobraron el día anterior. Quedaron buenísimas y desaparecieron de la mesa en un santiamén. La misma receta puede hacerse con chorizos en crudo, cocidos o fritos.
Las croquetas forman parte de lo que se denomina cocina de aprovechamiento, es común emplear sobras de otras comidas para transformarlas en un delicioso plato de croquetas. En esta ocasión el reciclaje le tocó a unos chorizos asados que sobraron el día anterior. Quedaron buenísimas y desaparecieron de la mesa en un santiamén. La misma receta puede hacerse con chorizos en crudo, cocidos o fritos.
INGREDIENTES:
200 gr. de chorizo
100 gr. de harina
1 l. de leche templada
sal
pimienta negra (mejor recién molida)
nuez moscada (mejor recién molida)
2 huevos
pan rallado (el mío con ajo y perejil incorporado)
aceite de oliva
ELABORACIÓN:
1. Desmenuzamos los chorizos, ponemos al fuego una sartén ancha y los sofreímos. Reservamos.
2. En la misma sartén tostamos la harina a fuego suave unos minutos, no necesitamos poner aceite pues es suficiente con la grasa que han soltado los chorizos.
3. Comenzamos a añadir la leche poco a poco, sin dejar de remover con una varilla manual (para que no se nos formen grumos). Iremos echando pequeños chorros y no añadimos más hasta que se espese el anterior.
4. Cuando la bechamel esté casi a punto la salpimentamos y le ponemos una cucharillita de nuez moscada (cantidades según el gusto de cada uno). Removemos bien y añadimos el chorizo desmenuzado que teníamos reservado. Mezclamos bien de nuevo y apagamos el fuego.
5. Vertemos la masa en una fuente, la dejamos enfriar, la tapamos con papel film y la guardamos en el frigorífico hasta que solidifique.
6. Cortamos pequeñas porciones de masa y vamos formando las croquetas. Las pasamos por pan rallado, huevo batido y pan rallado de nuevo.
7. Ponemos una sartén al fuego con abundante aceite. Cuando esté bien caliente freímos las croquetas, con mucho cuidado de que no se quemen, pues se doran muy rápido. Al quitarlas de la sartén las ponemos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
NOTA: Si os queda algún grumo en la bechamel no deis las croquetas por perditas, pasad la batidora a la mezcla y listo.
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¡Buen provecho!!!
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